Hoy, 3 de febrero de 2013 finaliza para nosotros el campeonato del año 2012. Producto de postergaciones fruto de un calendario organizado en una partida de dados, a treinta y cinco días del nuevo año seguimos jugando puntos del pasado.
Nos espera Tigre en Avellaneda y rumbo allí iremos.
El domingo amanece esplendoroso, pinta para ser un hermoso día y climáticamente lo fue. Luego de una semana en que Buenos Aires parecía decidida a prenderse fuego por el calor y la falta de luz eléctrica el domingo fue sol radiante y veinticuatro grados en plena tarde. El ambiente no podía ser excusa de nada. Los pibes argentinos de la Davis definieron la serie contra Alemania el sábado con un 3-0; cuando muchos jugaban en que en esta no pasábamos y nadie se imagino tener listo el pollo después del dobles. Y todo eso con cincuenta grados de calor en la cancha.
Como no iba a ser posible ganar y hasta por ahí jugar bien al fútbol cuando el clima era una aliado? Más adelante veremos que se necesitan más de un socio para que se cumplan los deseos.
Con horario de inicio pautado para las seis de la tarde, salir de Capital hacia Avellaneda entre cuatro y cuatro y cuarto; sonaba prudente. Axel, mi compañero de ruta, entendió que la prudencia podía ser un poco elástica. De esa manera a las cuatro y media me mandó un mensaje de texto pidiéndome que cuando llegue...no me demorara y saliéramos rápido. Como matarlo hubiera tenido el inconveniente de que me fuera aplicado un delito agravado por el vínculo, decidí esperar en la puerta hasta que el hombre se dignara a llegar. Cinco menos cuarto, diviso a tres adolescentes con su tradicional paso cansino, como si en su morrales casi vacíos llevaran plomo en panes.
Decidido a que nada podría hacerme correr la cadena, nos saludamos y caminamos en busca de la parada del primer bondi que comprende el viaje hasta la cancha. Como una típica ley de murphy el colectivo tardó más de lo habitual, sumada a las complejidades de los cortes de calle producidos por esta manía de celebrar los carnavales en cada barrio y que se expresan en corsos y comparsas pedorros al cual el descerebrado del Alcalde de ciudad gótica le permite hacer lo que se le cante el culo.
Con la llegada del segundo bondi al toque de nuestra llegada a Jujuy, llegamos pisando la hora del partido. Con un tiempo extra de cacheos de la bonaerense . en el parecieran celebrar que te hacen tirar el encendedor, como prueba irrefutable de su lucha contra la violencia en el fútbol.
Nos ubicamos justo con el pitazo inicial pero...donde está el Tecla Farías? Si hasta hace dos horas figuraba como fija entre los titulares? En el entretiempo nos enteramos que se ha sumado a nuestra infinita lista de jugadores lesionados.
Sin perjuicio de ver todos los partidos, los cambios de jugadores han sido tantos que me cuesta distinguir fisonómicamente por los menos a cuatro. En el primer cuarto de hora eso no era grave, porque el arranque del equipo entusiasmaba y daba para preguntar al de al lado "Che quien es el pibito con la 33" y no cortarse solo con el clásico epíteto "Pendejo la concha de tu madre, corre que esto es Independiente".
Los primeros veinte minutos fueron nuestros, para un hincha de independiente que el equipo domine, apriete la salida del contrario, genere opciones de gol y fundamentalmente que nuestros jugadores le den el pase al que tiene el mismo color de camiseta es algo orgásmico. El Rolfi Montenegro, con tres o cuatro habilitaciones de las cuales dejó a dos mano a mano con el arquero; nos hace sentir que estamos en el Camp Nou viendo como se mueve Iniesta.
Primero el pibe Miranda, en su debut oficial en primera, te crea esperanza. Un jugador que se mueva, no se esconda, pida la pelota y encima tenga idea de que hacer con ella cuando la tiene en los pies no es moco de pavo en el planeta independiente. Su tiro desde fuera del area que rozó en el segundo palo y se fue; fue la primera vez en la tarde en que nos paramos y empezamos a dar patadas en el aire. El Rolfi le sirvió una Vidal dejándolo casi en el punto del penal mano a mano con el arquero y el chico le tira una masita que me obliga a taparme la cara con las manos para no hacer uso de un lenguaje procaz.
Como si esto fuera poco el Malevo Ferreyra, en otro pase en cortada del Rolfi, encara al arquero en diagonal de izquierda a derecha dentro del área ..y patea el pasto. A modo de prueba de la resistencia de los sillines de la platea, les pego dos piñas y responden bien.
Tigre nos había avisado en el único ataque que tuvieron en los primeros veinticinco minutos, derivados de una bocha tirada de largo que los palos juegan y esta vez nos iba salir barata las distracciones de la defensa. Pero en la segunda que tuvieron, luego de que Vargas perdiera la pelota, un pendejito de apellido Botta con buen manejo y peinado a lo Neymar lo hace pasar de largo a Tuzzio y se la pone en el segundo palo al Ruso Rodriguez. Con ese gol, el silencio y la llegada de los fantasmas. Y lógicamente las puteadas al arbitro que, siguiendo el decálogo arbitral argentino viven cobrando roces (todos ellos fuera del área lógicamente) a los que saben con la pelota los dejan que los gurkas los caguen a patadas y cuando un equipo se decide a hacer tiempo le permiten que se tomen todas las licencias para con el rejoj. Pese a ello al cabo del primer tiempo aún perdiendo, el equipo se fue aplaudido. Era razonable, fue lo mejor que se vió de un equipo rojo en meses y la fortuna (esa diosa puta) no se había enterado que jugábamos. En el segundo tiempo, volvieron a aparecer viejas escenas. Distracciones incomprensibles que logran que Vargas de un pase de veinte metros...a un contrario, de la misma manera que hizo el Ruso sacando desde el arco. Morel Rodriguez estaba tan lento que creo, hubiera sido prudente gritarle que venía un patrullero de la bonaerense, para probar si todavía le queda algo de velocidad. A los quince del segundo tiempo el Tolo manda a Fredes (otra vez Fredes) y al Petiso Benitez por Santana (yo creo que no lo cambiaron se fue solo, me es difícil encontrar un ejemplo para reflejar su lentitud) y Vidal ( Nene podrá ser que alguna vez no te caigas cuando te cuerpea un defensor?). Ya iban veinticinco y más allá del aliento de toda la gente, se notaba que se iban perdiendo los estribos. Hasta que apareció el Rolfi, desborde hasta el fondo y centro atrás como una puñalada para que Benitez le rompiera el arco a García. Tuvimos resto para dos o tres más García tapó dos espectaculares (bostero la puta madre, de boca te echaron por manos de gelatina), un defensor saca una sobre la línea, a García se le escapa un centro y el que entraba era un defensor de ellos. Con esas ganas y ese desorden se nos fue el partido. Se jugó, se buscó y no se encontró. Nos vamos con esa sensación que cuando generamos situaciones de gol siempre tenés una malla invisible que te tapa el arco contrario y a la primera cagada de la defensa te abrochan. Nos vamos con Axel, tratando de ver si contandonos entre los dos esas jugadas que pudieron ser, alguna entraba pero no. Termina el domingo con los últimos rayos de sol que el verano te regala a las ocho de la noche y nos vamos por el camino más largo cruzando las vías e Hipolito Irigoyen buscando el corazón de Piñeyro para encontrarnos con el colectivo que, lejos de la cancha se digna a pararte. Recuerdo la película el Gran Pez y aquel padre que decía "Hay momentos en los que un hombre tiene que luchar, y hay momentos en los que debe aceptar que ha perdido su destino, que el barco ha zarpado, que solo un iluso seguiría insistiendo. Lo cierto es que yo siempre fuí un iluso" . El domingo vendremos tras de otra ilusión, mientras corremos para alcanzar en Congreso el 5, y calentar el vacío que nos calmara el hambre mientras recordamos que por lo menos fue un día muy lindo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario