domingo, 17 de marzo de 2013

Diabolus vivit in nobis


Con dos derrotas a cuestas, difícilmente uno crea que haya algo en el mundo que nos evite el descenso a los infiernos. No el infierno al que estamos acostumbrados, el de la pasión roja. Sino el otro, el de la tristeza, aquel que te obliga a asumir que definitivamente que ya no somos lo que fuimos. Parece que Dios...se ha olvidado de nosotros. Desde la derrota con Godoy Cruz, se ha instalado en el mundo Independiente como una muletilla "Con Quilmes, es una final". Es cierto, es una partidos de algo más de tres puntos pero tampoco de mucho más  Si la dramaticidad de nuestra posición en la tabla de posiciones no fuera suficiente, todo puede tener ser aún mucho peor. Nuestros rivales directos, en la lucha por mantener la categoría...se encuentra en mucho mejor situación que nosotros.
Al rojo no le alcanza no ganar (que encima no logramos) sino que debe esperar que al resto le vaya mal. De alcanzar la victoria, nuestros puntos se dividen por coeficiente superior al resto de los equipos que están en la zona peligrosa. Unión  San Martín de San Juan y Quilmes dividen por un número inferior, dado que hace poco que juegan en primera.
Hace un año, mirábamos como rivales directos a Godoy Cruy, Rafaela, San Lorenzo y Argentinos Junior y hasta Newells. Como resultados marcan, Newells desde la llegada del Tata Martino casi termina campeón el torneo anterior y para ellos el descenso es un tema que preocupa a otros. San Lorenzo después de sufrir con Caruso Lombardi, hasta el precipicio de la promoción han encontrado con Pizzi una cantidad de puntos suficientes para no necesitar ir a la cancha con una unidad coronaria. Godoy Cruz, desde la llegada de Palermo, pelea la punta del actual campeonato. Rafaela combina buena con malas pero todavía no tiene el aliento de los sábados en la nuca. Y como todo esto fuera poco, a Argentinos Juniors llegó Caruso Lombardi, un especialista en resucitar muertos. Y rápidamente lo puso en práctica, sacándole un punto al Boca de Bianchi en la Bombonera.

Cuando parecía que las noticias de la semana sería la cotización de dólar blue, cuanto se putean los diputados en las sesiones por la aprobación del tratado con Irán. El miércoles 13 de marzo, vendría con una sorpresa que no esperaba nadie.
Dos días después de iniciarse el cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI, de las chimeneas del Vaticano salió la famosa fumata blanca.
Habemus Papa! Una interna que define al partido político más grande del mundo. Quince minutos en los que el Twitter estuvo a punto de explotar por la importancia de la noticia. 
El Brasileño? El Italiano? El Norteamericano? Un Papa Negro? Frío, Frio, Frío. El nuevo Papa es...ARGENTINO. Qué? Cómo? Porque? y fundamentalmente quien es el gaucho que se quedó con el premio mayor? 
El nuevo Papa es Bergoglio, quien a partir de la semana que viene será conocido en todo el mundo como Francisco.
Como olvidar esas primeras cuatro o cinco horas después de conocerse quien era el que se iba a calzar las sandalias del pescador.

Argentina como todo sabemos y algunos rencorosos se niegan a reconocer, es el centro del Universo. Y que pasó en las tierras del nuevo Papa? Se desató una feroz polémica acerca de como acomodamos a Francisco (ex Bergoglio) dentro de la interna del mapa político argentino. La oposición interpretó que manera indubitable que la elección de Francisco, es una clara señal para que el Kirchnerismo deponga la armas y se siente a conversar con todos los sectores.  Desde el kirchnerismo, su samurais con las katanas más afiladas salieron a denostar al nuevo Papa por haber sido socio en la represión militar y representar un retroceso en la marcha de este proceso revolucionario que se encuentra a cinco minutos de conquistar el Palacio de Invierno ( Verbitsky, Horacio Gonzalez); hacerlo responsable de querer detener este proceso irreversible de unidad de los movimientos políticos (Irán, Venezuela, Ecuador) que pretenden liberarse del yugo imperialista de Estados Unidos ( Luis Delia) y por medio de los periodistas y pseudo periodistas que gozan de la suerte de que su fuente de trabajo se encuentre cómodamente asegurado a través de importantes trabajos en los medios de prensa estatales y paraestatales (Victor Hugo Morales, Cynthya García y la inimputable novia de Boudou) sentir vergüenza por la designación de un argentino que seguramente levantará las banderas más retrogradas de la Iglesia. CFK hizó sus primeras declaraciones varias horas después de conocerse la noticia, deseándole suerte al papa latinoamericano ( por lo memos ese día no le reconoció el origen del pasaporte de Francisco) dándole unas cuantas sugerencias acerca de hacia donde debería dirigir el accionar de su futuro papado (por ahi la pega, después de su desafortunada tesis acerca de la relación directa entre sufrir diabetes y contar con altos ingresos económicos .

El que tuvo mejor cintura y lectura de la sensación de la calle fue el inefable Guillermo Moreno, sosteniendo ese mismo día que el nuevo Papa es Argentino y Peronista y con ese mensaje empapeló Buenos Aires con la fotos de Bergoglio con su nuevo traje de jefe de la orga mundial.
Los únicos que sostuvieron un posición sincera y cierta fueron los hinchas de San Lorenzo, Bergoglio es de San Lorenzo y tienen como documentación indubitable su carnet de socio, cuyo numero de carnet salió casualmente a la quiniela esa misma noche. Milagro Argentino que le dicen.
Llegamos al sábado en Quilmes, desbordados de polémicas hacia el origen de los jesuitas, el pasado de Bergoglio (con defensores y detractores) y los cuervos jugando con una camiseta especial para festejar el éxito de uno de los sus tropas (que celestialmente les otorgó un triunfo).
Llegamos dándole unas merecidas vacaciones al Tecla Farías, para que guarde su sequía de goles en el banco y rezando que el Negro Caicedo trate de evitar apuntarle a los palos y la meta dentro del arco.
De solo ver el posicionamiento de los equipos, hasta el más neófito en la materia futbolero le que era claro que iba a ser un partido amarrete. A Quilmes le servía el empate, y nosotros no tenemos la más puta idea como llegar al arco. 
Una hora antes, había dado comienzo el partido de Del Potro- Djokovic por la semifinal de Indian Wells. Ya el día anterior Delpo se había cargado a Murray, un rival que lo había barrido en las ultimas ocasiones en que se habían encontrado.
Una hora antes del partido de fútbol, arranca Del Potro perdiendo el primer set por poco (4-6) y juagando al serbio de igual a igual. El segundo arranca fulero con el argentino abajo 0-3 y de ahi en más el flaco le tira con todas las municiones que tienen, y a pesar de que del servio no se queda atrás; lo de Del Potro es superlativo, parece sacar fuerzas de esos más de cuarenta grados que hay en el ambiente. 
Coinciden la mitad del segundo set, con el comienzo de Independiente Quilmes. Por lealtad genética  me sumo a la transmisión de ese partido entre equipos que luchan por sobrevivir en en primera. Caicedo para variar le erra a la pelota en el área chica y ya comienza el menú de todos las fechas que incluye como plato principal goles; goles que nos comemos con la gula de un irrecuperable. Luego de eso no mucho más. Juego intrascendentes entre dos equipos amarretes más preocupados en evitar distracciones en sus defensas a las que conforman con cinco o seis jugadores. Sin perjuicio Quilmes se hace dueño de la pelota y trata de jugar con criterio, algo que nuestro equipo ante la ausencia del Rolfi carece para todo evento. El ruso Rodriguez empieza a dar señales que se puede convertir en el jugador del partido y marca claramente que no le hacemos daño a nadie.
Mientras Del Potro se encamina al título, Independiente se dirige al precipicio. Comienza el segundo tiempo y cada contra de Quilmes nos pone los huevos en la garganta.
Mientras Del Potro levanta con su manos para saludar al público después de su victoria al número uno del mundo; los hinchas de Independiente levantan las manos para llevarlas a su cabeza como queriendo encontrar alguna idea de porque carajo tenemos que sufrir desesperadamente por esta murga que se presenta fuera de carnaval.
Hasta el altura del partido, el Ruso Rodriguez le duele todos los vuelos que le provocan los delanteros de Quilmes como producto de cada mano a mano que solitariamente tiene que enfrentar, gracias a las gentilezas de los defensores de Independiente.
Pese a todo tenemos una oportunidad, una de las buenas, unas que definen injustamente un partido pero que te dejan ronco del desahogo. Tenemos una en todo el segundo tiempo... y la desperdiciamos. En un contraataque, el negro Caicedo queda mano a mano con el arquero cervecero. Pero en vez de pegarle a la pelota, decide hacer un pozo con la punta del botin en el pasto, posiblemente para que puedan plantar un almacigo de algún árbol en el futuro. Quilmes agradecido. El partido se va con cambios de delanteros por mediocampistas. Fin del juego. El Papa es argentino y para nosotros el fin de mundo se nos aproxima.



domingo, 10 de marzo de 2013

La necesidad de agrandar los arcos


La semana posterior a la derrota con Arsenal, es la vuelta a los viejos temores. Temores que a medida que pasan las fechas se vuelven resignación y elaboración de acciones que amortigüen los efectos que pudieran producirse si la condena al descenso fatalmente llegue. Preocupados por la suerte de Argentinos, San Martín de San Juan ,Quilmes y Unión la calculadora se queda sin papel y las pilas se consumen por alto consumo.
Se confirma que el Rolfi, no va a ser de la partida contra Godoy Cruz y sin querer hablarlo, todos sabemos que sin él este equipo es el mismo que viene navegando entre la intrascendencia y la mediocridad desde hace más de un año.

La muerte de Chavez, deja para otro momento las peleas diarias por la re reelección  la democratización de la justicia, y el tratado con Irán. 
Su desaparición física, algo que suponía sucedería en un corto lapso dada la gravedad de la enfermedad que lo aquejaba pese al operativo de silencio y falsas acciones esperanzadoras que se publicitaban realizadas por una persona que todo el mundo suponía moribundo; abre un interrogante acerca sobre el futuro del socialismo del siglo XXI denominación que el mismo Chavez le dió a su proyecto político. 
El que no se engañaba era el mismo Chavez, que ya en diciembre había designado a Nicolás Maduro como su sucesor. Como todos los movimientos políticos sustentados en el carisma de un fuerte liderazgo unipersonal; la desaparición del líder pone a esos movimientos en la encrucijada de reconvertir su construcción o desaparecer bajo el fuego graneado las peleas internas de quienes pretenden detentar la llama sagrada de los líderes desaparecidos. Algo es incuestionable, Venezuela después de Chavez jamás será misma.
Para los chavistas, el proceso es irreversible y bajo la advocación de su líder, la profundización del modelo superará las internas por su sucesión.
Desde el lado del antichavismo más visceral, se cree que muerto el perro se acabó la rabia.
Una oposición sin rumbo ni proyecto superador, todavía demora el debate sobre su responsabilidad para que un fenómeno de masas como el Chavismo haya tenido un éxito arrollador desde la génesis del movimiento mismo. La antigua casta política venezolana tendrá que asumir su responsabilidad histórica sobre la injusta sociedad que construyeron, sumiendo a las clases populares a la pobreza extrema y a la marginalidad. Mientras las masas eran excluidas de toda la riqueza que el subsuelo caribeño hacía brotar por la generación de millones de petrodoláres, la oligarquía dilapidaba esas riquezas distribuyendola entre muy pocas manos.
Su funeral convocó a millones de venezolanos, y sus imágenes solo pueden ser comparadas a las exequias realizadas ante la muerte del Gral. Perón, dentro del marco sudamericano.
Este suceso provocó el vuelo hacia Caracas de casi todo el kirchnerismo, con la Presidenta a la cabeza; y conjuntamente la mayoría de los referentes opositores ubicados en la centro izquierda.
Ante tamaño éxodo  la ciudad de Buenos Aires quedó a merced de su Jefe de Gobierno y Mauricio Macri no lo desaprovechó. Adelantó dos días la reapertura de la linea A de subterráneos  que estuvo inactiva por dos meses a fin de producir el recambio de sus centenarios coches por otros más modernos con fresquitos treinta años de vida. El sistema de transporte público argentino se encuentra en un estado tan ruinoso, que la incorporación de formaciones con aire acondicionado se celebra como si en Buenos Aires se inaugurara el TGV.

Llegó el viernes y empezamos el peregrinar hacia Avellaneda. Los colectivos hacia el Gran Buenos Aires, cualquiera fuera el punto de destino, vienen con tantos pasajeros que difícilmente el primero que llega a la parada pueda ser abordado.
Después de diez minutos, llega el nuestro y en una distracción se me cae la SUBE al piso. Los colectiveros no se encuentran dispuestos a cortesías, y ante ello el chófer encuentra la justificación de poner primera y dejarnos de a pie. Ese traspié desembocó en treinta minutos de espera para la llegada de la próxima unidad y rezando para que el mismo no siguiera de largo como veíamos con la otra linea de ómnibus que tenía la parada en el mismo lugar. Nuestro colectivo se apiada de nuestra suerte, y nos para para poner rumbo hacia Avellaneda. Creo que fuimos los últimos privilegiados, desde Once hasta Avellaneda vimos como parada tras parada grupos de cinco a diez personas se quedaban con la mano en alto sin que el chófer se diera por enterado que los usuarios del servicio que le paga el sueldo son esos cristianos que abren las mano como esperando una explicación del cielo. Presentimos que esa resignación ante la indiferencia de los chóferes es cosa diaria y que de tanto producirse,  la bronca se ha transformado en resignación.
Diez minutos antes del inicio del  partido, nos encontramos a cuatro cuadras del estadio. Ya estamos. O casi. Eso depende de la voluntad del operativo policial, que pareciera estar a cargo del Presidente de Racing. Cuesta creer que se armen dos cercos, amontonando a miles de tipos a tres cuadra de la cancha cuando faltan cinco minutos para empezar el partido, en un encuentro en la que la presencia de los hinchas locales es superior al noventa y ocho por ciento del total de los asistentes y los visitantes ya hace una hora que ingresaron. Una nueva forma de tratar de desalentarte de concurrir a los estadios. Se olvidan que ver los partidos con los relatos de los periodistas de Fútbol para Todos es una tortura, que cualquier molestia para arribar a los estadios es un daño menor.
Finalmente llegamos, y a los tres minutos ya Velazquez se lleva una pelota por delante con la cabeza (tildar a eso de cabezazo me parece una exageración) y la estrella en el palo.El rebote milagrosamente puede ser rechazado por los mendocinos.En los primeros quince minutos entre Ferreyra y Miranda desperdician otras dos oportunidades y parece que el gol se encuentra cerca.
Pasan los primeros quince minutos y paulatinamente, Independiente considera que esos son los minutos que un equipo tiene que ir a buscar el partido mientras Godoy Cruz empieza a tener el dominio de la pelota y nuestros mediocampistas empiezan a correr a los rivales más que tener el balón en sus pies. Algún contraataque de los mendocinos, nos hace recordar que tan desajustada queda la defensa cuando la pelota se juega a espaldas de nuestros medios, sobre todo cuando Vargas no puede hacerse cargo todos los rivales.
La ausencia del Rolfi, se empieza a hacer cada vez notoria y a Miranda parece jugar con compañeros que no entienden que significa ir a buscar un pase en un espacio vacío.
Termina el primer tiempo, y en la cancha flota la sensación que no le podemos hacer un gol a nadie. El segundo tiempo empieza de igual manera que el primero dominio rojo, con poca ambición por parte del equipo que dirige Palermo. A los quince el  Tolo Gallego manda a la cancha al negro Caicedo, y en la euforia de la hinchada roja ante su ingreso me confirma que los hinchas de independiente tenemos la seguridad que compartir el color de piel lo ha transformado en el heredero indiscutido del amor que le hemos prodigado al entrañable Palomo Usuriaga.
Caicedo cumple, ni bien ingresado estrella una pelota en el palo y ahora sí pensamos que podemos. Diez minutos más tarde en una pelota cortada al vacío el negro encara y desde la cabecera opuesta donde el ataque sucede jamás podremos entender como su tiro pega en la parte interna del segundo palo de arquero y como mágicamente la pelota le viene a la manos para sacar largo; generar un contraataque que mediante un bochazo al borde del area roja Obolo se la baja de cabeza al atacante del Tomba que viene de frente y este lo colocoque desdes veinticinco al rincon derecho de Ruso Rodriguez.
Treinta segundos, solo treinta para ir de la euforia a la depresión colectiva. Tres tiros en los palos y cinco oportunidades de gol, no alcanzan para rebatir un contraataque sencillo de cuatro pases. Uno a cero y a cobrar. Quince minutos para la desesperación y un fin de semana para la depresión. Ya no vale la pena ni hacer cuentas, los colectivos tardan, el hambre es mucho. Cenamos con Axel en silencio y preferimos que el sueño  nos produzca una amnesia temporaria, que nos evite por un rato vivir esta desolación de estar convencidos que los arcos, cada vez vienen más pequeños

domingo, 3 de marzo de 2013

El tercero en discordia.



Arsenal es el tercer equipo de fútbol de la ciudad de Avellaneda en la primera división. Más allá de los años que tenga su fundación (cincuenta y seis) , su historia deportiva en el fútbol grande es muy reciente. Tiene 21 años en primera, y su biografía esta ligada a un apellido: Grondona. 
Julio, el patriarca eterno, dueño de este circo repleto de payasos en que se ha convertido el deporte más popular argentino; es el mentor de que Arsenal se haya procurado un lugar en la máxima división.
A la sombra del enorme poder que Grondona fue construyendo desde su llegada a la A.F.A en 1978, con la bendición de la dictadura genocida de Videla & Cía, el club fue ascendiendo desde la categorías promocionales hasta recalar en primera división en 1992  hasta la fecha en forma continuada.
Arsenal fue hasta su llegada a primera, el equipo muletto de numerosos hinchas de la ciudad que tienen como primera camiseta a Independiente o Racing y en menor medida la de otros clubes grandes. Su llegada a primera división marcó la divisoria de aguas, y eso se refleja en su poder de convocatoria que lo imposibilita llenar una cancha aún saliendo campeón; tal como pasó cuando ganaron la Copa Sudamericana ante un equipo mexicano en donde la cancha de Racing donde se jugó el partido, le quedó tres talles más grandes.
Sin perjuicio de ello, desde su llegada al fútbol grande siempre con equipos ordenados sin grandes figuras, pero muy rendidores. En un clásico mix de veteranos aún rendidores y pibes sin lugar en los equipos grandes, la presencia de jugadores de inferiores es escasa. Varios ex Independiente vistieron su camiseta y otros tantos lo dirigieron. De los técnicos  sin lugar a duda el que lo dotó de una estructura ganadora es Gustavo Alfaro. Con varias etapas en la conducción, bajo su dirigieron los dos títulos más importantes de su historia: la Copa Sudamericana y un campeonato local. Equipos habitualmente prácticos, preocupados por cuidar en cero en su arco, tratando de aprovechar las contras para abrocharte con un gol y despues ponerle una cortina a su arco mediante defensas que te presionan de cerca para evitar que puedas generar tres pases seguidos. Un esquema que en el escenario local, plagado de equipos mediocres imposibilitados de entregar más de dos veces seguida a un compañero del mismo equipo la pelota a los pies, ha resultado más que provechoso.
Jugamos en su cancha un sábado por la noche. Ello vienen de comerse una goleada jugando de local ante el equipo de Ronaldhino, los brasileños con un equipazo demostraron que el fútbol con buenos jugadores es un deporte hermoso. Pero quizás lo que quedará de recuerdo de ese partido fue la patada que le pegó Braguieri a Ronaldinho. La imagen describe como se juega en la Argentina, equipos corredores, mediocres y con un nivel de violencia en los foules que fecha tras fecha va dejando a los pocos habilidosos que pisan las canchas fuera por varias jornadas. Braguieri, comentó después del partido "No quise romperlo", menos mal no me imaginó lo que hubiera hecho para lastimarlo.
Llegamos a este partido con la posibilidad de repetir la misma formación que contra Racing. Este dato que pasaría oculto entre las aburridas estadísticas que llenan las publicaciones deportivas, si no fuera que esta es la primera vez en 140 (ciento cuarenta) partidos que podemos repetir equipo.
Lllegamos a Sarandí con la esperanza recuperada, ya nos habíamos olvidado tener quince días corridos de sonrisas por haber ganado dos partidos seguidos.
Durante la semana, la despedida de Benedicto XVI del Vaticano parecía extraída de diarios argentinos del 2001. Cuando vemos saliendo a alguien importante en helicóptero  la cara de De la Rúa es la asociación más inmediata. La renuncia del Papa, movió el avispero. Italia ya tenía bastante con lo suyo. En el último domingo las certezas electorales que aseguraban un triunfo a la izquierda socialdemócrata se vieron trituradas por el éxito de Beppe Grillo y su movimiento 5 estrellas. Un outsider de la politica que se cargó a la burocracia partidaria del progesismo italiano. Hombre de televisión, ese fue el único medo que evitó para hacer su campaña, la calle y las redes sociales fueron los lugares donde Grillo se fortaleció. El contacto directo contra el marketing político  Así un movimiento inexistente hace seis meses, es el gran árbitro en la politica italiana.. Como si fuera poco la otra estrella electoral fue Berlusconi...si el mismo Berlusconi que se enfiestaba con jovencitas gastando fortunas en fiestas, champagne y putas; mientras en el mismo momento ese país iba viendo encenderse las chispas que la terminarían prendiendo fuego dentro del infierno económico europeo. Cada pueblo elige la forma de suicidarse y los italianos han elegido a Berlusconi para que los lleve al cadalso.
Mientras en Argentina, los barras bravas de Tigre se cagan a tiros entre ellos en la eterna disputa por el botín que le ponen a su merced políticos  dirigentes y sindicalistas; y la policía detiene a un barra de boca con pedido de captura con prohibición de salida del país...a su regreso de ver a Boca en el exterior en una fecha de la Libertadores.  Rara forma de funcionar los controles aduaneros argentinos, te agarran a la vuelta de un viaje que en realidad no podrías haber hecho, por estar buscándote la justicia para meterte en cana. La impunidad de los mafiosos es tan grande, que se plantea la duda si no que hay que agradecer a los delincuentes haber regresado para facilitar la tareas de nuestras fuerzas de seguridad.
Llegamos al viernes con la apertura de las sesiones legislativas en Argentina, con la presidenta Kirschner brindando un discurso sin papeles de casi cuatro horas de duración. Con Fidel en retiro efectivo y Chavez agonizando, nos quedamos a la vanguardia latinoamericana en cuanto a duración de discursos presidenciales. La sustancia, veracidad y significación histórica de este discurso no es materia de este blog; demasiados tenemos con el rojo para adentrarnos en temas que nos superan.
De visitante y en horario nocturno, hay pocas canchas que te brinden las condiciones de accesibilidad y seguridad que te hagan decidir concurrir a la cancha. La de Arsenal no es una de ellas, así que la televisión y la tortura de los comentaristas del Fútbol para Todos duplicarán el sufrimiento.
Con la tribuna roja a punto de reventar y el resto del estadio con más vacíos que hinchas locales; llegamos a esta noche entonados. Con la esperanza de romper el maleficio de las estadísticas adversas y superar a este Arsenal que nos amarga la existencia en la mayoría de las veces que nos enfrentamos arranca el partido que podría significar el despegue definitivo hacia lugares más calmos de la tabla.
Los primeros cuarentas minutos, invitaban al bostezo. Ninguno generaba una oportunidad de gol. Nosotros no dábamos dos pases seguidos, y el  área de Campestrini se veía muy lejano.
Sin goles pero con una cadena de lesiones que transmitía hacia nuestra tribuna un terror escénico, primero Tula, después Morel Rodriguez y por último el Rolfi. Cartón lleno para empezar a pensar que esta noche no eran nuestra. Tres de los mejores, con síntomas de tirones con tufillo a desgarro. Siguen en la cancha pero con la sensación que en cualquier momento, llega el no va más.
Minutos cuarenta tres, el primer tiempo se va terminando y de una jugada anodina surge un corner a favor de Arsenal. El centro certero, lo encuentra al Licha Lopez más solo que Robinson Crusoe en el medio del area roja. Nuestro defensores aman disfrutar de los saltos atléticos de los rivales que pisan nuestra area y así Lopez salta se dobla y coloca un cabezazo al rincón de las arañas, ese lugar donde Mancuello había estado tres segundos antes y que consideró conveniente abandonar para obligar al offside de los delanteros rivales.
El problema es que la pelota en soledad, nunca va a estar adelantada y así Arsenal pasa al frente sobre el final del primer tiempo, confirmando que la noche pintaba fulera y ahora tiene color negro.
El segundo tiempo, arranca sin el Rolfi y ahí muere toda esperanza de generar fútbol. La vuelta al tan conocido Independiente sin ideas.
Arsenal, con el resultado a su favor, juega a lo que mejor juega y más le gusta.Defiende con cinco, te espera y a medida que el tiempo pasa juega con tu impaciencia y tu incapacidad para abrir la cancha y tratar de abrir espacios en una cancha chica. Y cuando domina la pelota, la manda a correr con dos delanteros que cuando te ganan la espalda te dejan siempre a tiro de comerte el segundo.
Nosotros no generamos una puta opción de gol. Más bien tuvimos una y muy buena. Faltaba quince para terminar, y un gol se asemejaba a un quimera y parecía más fácil que la revolución socialista triunfara en Estados Unidos que nosotros empatáramos  Desborde de Mancuello por la derecha y un buscapié que encuentra al Tecla Farías en el medio del arco solo bajo los palos. Pero como la esperanzas que el Tecla haga un gol, por fácil que parezca, ya la hemos perdido; su crónica costumbre de levantar el tiro y mandarla afuera ya no nos despierta ni siquiera la furia de una puteada.
Para echar los fideos, entra el Payaso Luguercio recientemente recuperado de la extracción del dedo en el culo que le dejo el delantero de Unión hace dos fechas. Y su pasado racinguista, enfoca los insultos rojos por lo menos para tratar de obviar lo que parece inevitable y fatalmente se cumple. Arsenal nos vuelve a ganar, en un partido mediocre y los promedios y los resultados ajenos vuelven a ocupar nuestras preocupaciones matemáticas.
Visitamos la casa de Grondona, nos vamos con las manos vacías para el domingo por venir nos resulte un día interminable.