martes, 9 de julio de 2013

La Despedida




"Este adiós no maquilla un hasta luego, este nunca no esconde un ojalá, esta ceniza no juega con fuego, este ciego no mira para atrás" (Joaquín Sabina)

Este es el último post de 1800 minutos. Es nuestra despedida. 
Nacimos para reflejar las sensaciones que produjeron estas sesenta horas de fútbol donde se jugaba el destino de Independiente. Imaginamos llegar de otra manera al veintitrés de junio de dos mil trece. Deseamos arribar a comienzos de este invierno con otros sentimientos. No pudo ser, quizás intuir que podía suceder lo que finalmente sucedió fue el motivo de dar nacimiento a este blog.
Nos sobraron noventa minutos a nuestro nombre. Mil setecientos diez minutos alcanzaron para condenar al Rojo al descenso. 
Nos faltó prolijidad en la redacción, objetividad en los comentarios, correcta estructuración en la escritura, sabemos ahora que hemos comenzando a releer lo escrito; que muchas veces fuimos inentendibles. Preferimos no corregir nada, de esa manera nos salió al final de cada fecha. No era nuestra intención que todas estas líneas tuvieran categorías literarias.. Fueron escritos en una primera toma.
Descubrimos las dificultades de ser cronistas de una pasión. Cuesta muchísimo sentarse frente a la máquina, cuando de lo que se trata es de describir una derrota. También es difícil ordenar las palabras cuando la alegría del triunfo torna cercana la esperanza de evitar el peor de los finales.
Ya es historia el penal tirado por el Tecla, en esa tarde de diluvio frente a Newells. También el penal atajado del Rolfi en la goleada ante Boca que no fue. Los goles errados en tantos partidos. La impotencia de las derrotas ante All Boys y Arsenal. El bochorno de esa tarde en Rafaela. La abulia de los empates contra Quilmes, Lanús y Belgrano. Todo eso es historia.
El descenso ya forma parte de nuestras vidas, y será una espina que nunca dejará de lastimar. Una herida que podrá menguar en su dolor, pero que jamás podremos erradicar de nuestra memoria.
A medida que el campeonato avanzaba y la nafta se nos iba acabando, también nos fue costando tener la constancia de reflejar la fecha en la semana posterior al partido. La desilusión y el dolor nos fueron ganando de a poco la partida. Los resultados, propios y extraños, nos fueron debilitando. Retomamos fuerzas después de los triunfos contra Argentinos y San Martín,  pero el impulso nos duró poco.
Las últimas fechas se fueron transformando de una insufrible agonía. La desesperación fue ganando a los amigos que comparten los colores. Nos llamaban para tratar que les diéramos explicaciones de porque estábamos viviendo esto y nosotros teníamos menos respuestas que ellos.
A medida que se acercaba el final de campeonato, Independiente comenzó a llenar todas las horas del día. A nuestra carga de terminar de cerrar los post de cada fecha, ya casi sin ninguna gana de escribirlos; se sumaban los medios que nos transformaron en nota de tapa en cada programa deportivo y en todos los programas de intereses general entre asesinato y asesinato.ante la histórica posibilidad de que descendiéramos ; las gastadas que empezaron a llegar a través de las redes sociales y mails a través de los cuales conocidos y desconocidos se empeñaron en hacernos intolerable la simple acción de prender la computadora o leer un mensaje de texto en el celular.
Este blog debe agradecer, como todos los que conformamos en algún momento la familia de Vientos de Blogs, la amistosa lectura de Adrian De Paulo (otro hincha rojo, que se ha pasado los últimas semanas espadeando contra todas conspiraciones que se respiraban en el aire para lograr nuestro descenso) y Carlos Giaccarini (que desde el otro lado de Avellaneda, entendió lo que nos estaba pasando por haberlo sufrido treinta años antes y que tuvo la generosidad de no ser cruel en las cargadas). Una mención especial para Gabriel Catanzaro, quien entendió la gravedad del problema que significa para un futbolero, el descenso de su equipo  y respaldó algunas posiciones extremas realizadas por quienes escribimos 1800 llevadas por la furia de habernos sentido menospreciados en los sentimientos que nos embargaban; quien nos envió un hermoso retrato de su infancia y su amor por los colores cuervos que publicamos en este Blog.

Creemos haber cumplido con lo que nos propusimos, retratar todo este período poniendo todo nuestro esfuerzo en ello es decir transpirando la camiseta. Una actitud que les faltó a varios jugadores rojos.
El fútbol es parte de nuestra cultura, es un complejo entramado de vivencias que para quienes lo vivimos con intensidad, forma parte inseparable de nuestras vidas.
Por eso nos vamos, con un párrafo de un escritor argentino para quien el fúbol no es un detalle sino que forma parte de su obra. Eduardo Sacheri, fana del rojo, escribió en un hermoso cuento llamado "El equipo de Raulito" lo siguiente:
 "...Porque uno puede cambiar de idea varias veces. Sobre todo si abundan los tíos y primos grandes dispuestos a comprar con pelotas y camisetas la fidelidad de un corazón novato. Pero una vez que uno llora por un cuadro, la cosa está terminada. Ya no hay vueltas. No hay caso. De la alegría se puede volver, tal vez. Pero no de las lágrimas. Porque cuando uno sufre por su cuadro tiene un agujero inentendible en las entrañas. Y no se llena con nada. O mejor dicho se llena con una cosa: con ganar el domingo que viene. De manera que asunto concluido. La suerte esta echada. Nosotros acá, el resto enfrente. Algunos más amigos, otros menos. Pero de este lado nosotros, lo de acá, los que no tenemos en común tal vez, victoria alguna. Pero que compartimos las lágrimas de un montón de derrotas."
"...Ya inoculado para siempre con el veneno dulce del amor perpetuo. Ya ajeno para siempre a cualquier otra camiseta, más allá de cualquier dolor y todas las glorias, dando al cielo el primer alarido franco de su vida"

Nos vamos, no hay final feliz. Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance, pero no alcanzó.
Aún con dolor, nos vamos satisfechos de haber puesto todo. Quisimos retratar una época en la vida de Independiente, la vida nos marcó que fue la peor en sus ciento ocho años de vida.
Convencidos que el fútbol como en la vida, siempre habrá revancha. Será tareas de otros reflejar mejores tiempos, a nosotros nos tocó esta.
Gracias por habernos acompañado.

sábado, 22 de junio de 2013

Ultimo acto

El segundo día de este invierno modelo 2013, nos ve despedirnos de la primera división.
En un plantel conformado por pibes de las inferiores, quizás algunos de ellos no volverán a tener el honor de ponerse esta camiseta en primera división.
Lo que pasó esta noche fue solo para cumplir, sin ganas para escribir lo sucedido  en Santa Fe , este sitio nombra a los protagonistas y el  Resumen del partido
Despedirse a  tantos  kilómetros de Buenos Aires, con la prohibición de público visitante; verlo por televisión se asemeja más a un acto de martirio militante que al placer de ver fútbol.
Los chicos hace lo que pueden y no lo hacen mal. Es lo que hay.
Ciento ocho años de historia, no merecen una noche como esta. Pero a la historia le importa bien poco los merecimientos, importan los hechos. Y los hechos demuestran es que a este desastroso momento no se llega por generación espontanea. Se llega por un cúmulo de cosas que, hoy en este frío sabado de junio, no merecen ser enumeradas.
Bastante larga ya fue la semana con fantasmas con la letra B, humos negros y coronas para no tratar de irse a dormir temprano un sábado como este

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lunes, 17 de junio de 2013

El fin de semana más largo de mundo II



Cantamos porque el grito no es bastante
Y no es bastante el llanto ni la bronca
Cantamos porque creemos en la gente
Y porque venceremos la derrota

(Mario Benedetti)

Este quince de junio de 2013, será amargamente imborrable para el pueblo rojo.
Llegamos al estadio, con más sensación de despedida que de esperanza. 
Teniendo el amor por los colores como estandarte de guerra, llegamos para festejar nuestra pertenencia. Una reafirmación de nuestra entidad con toda la fuerza en las gargantas que pueda aún quedarnos sabiendo que el final puede ser solo uno.
En el Libertadores de América, quedarán flotando estos cánticos y las bengalas.


El partido, se jugaba en tres lugares distintos. En los tres lo perdimos. Se perdió en La Paternal, se perdió en San Juan y aunque ganar en Avellaneda no hubiera revertido nuestro destino de Nacional B, se perdió también en casa.
Sin perjuicio de tanta tristeza, ganamos en hidalguía. Temple para bancarse la tarde más negra del rojo, bancándosela a puro grito en apoyo de los pibes que tuvieron que salir a poner la cara en la parada más difícil en la historia de nuestro. Cánticos para reafirmar que desde la cuna hasta el cajón nuestro corazón no cambiará de colores.
Con un dolor inimaginable y con lágrimas en todos los rincones del estadio, nunca la violencia se apoderó de nuestra tristeza.Eso nos tiene que poner orgullosos.
En toda la locura que envuelve al fútbol argentino, quizás en esta tarde nosotros protagonizamos el único acto de cordura.



Nos quedamos cantando, por las alegrías que forman parte de nuestro acervo. Porque tenenos que soportar que la bronca y la ira no nos ganen la partida.
El partido fue solo una anecdota que permita cumplir con las formas y determine con resultados lo que ya sabiamos que estaba pronto a suceder.
Lo sabíamos todos: hinchas, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. El equipo jugó como lo sintió, que nada que pudiera hacer podría cambiar el curso de la historia
En realidad, el equipo jugó como jugaron todos los equipos del rojo en los últimos tres años. 
Sin saber como llegaron a ponerse la gloriosa camiseta de. Independiente y desconociendo la gloria de esos colores.
Hoy, eso ya no quita ni agrega nada. El daño ya esta hecho. Como revertir este presente se vuelve obligación. El futuro es nuestro objetivo y también una manera de que el dolor no nos queme más de lo necesario.



La noche viene ganando espacio a paso firme en Avellaneda, allí quedan los últimos hinchas resistiendo la llegada de la Luna. Resistiendo llegar a sus casas y evitar quedar derrumbados sobre una silla tratando de buscar respuestas a un final que no tiene vuelta atrás.
Cuando decido emprender la vuelta a casa, también decido que este momento no se irá más de entre mis recuerdos. Me llevó la certeza de que descendimos, y también la confirmación de porque cantamos...

domingo, 16 de junio de 2013

El fin de semana más largo del mundo I

La madrugada del domingo indican que hoy se celebra el día del padre.
Y después de un sábado como el de ayer, este festejo pega de una manera muy diferente.
Aunque suene estúpido, recuerdo que soy padre y fui hijo.
Tres generaciones con un mismo apellido y una sola camiseta. Tres generaciones con un amor compartido, y con tres vivencias distintas sobre ese mismo amor que nos une. Arturo, mi viejo, vio todo lo mejor hasta el día que se fue sobre comienzos de los ochenta.
Yo vi gran parte de lo mejor, desde principios de los setenta.
A Axel le tocó la peor parte, muy poco de lo bueno y todo lo malo.
A Arturo le agradezco haberme contagiado esta pasión, a Axel le tendré que pedir paciencia para que no me reproche haberlo embarcado en esta aventura de tener una pasión a la que nada se le pide y por la cual mucho se sufre.

Casi todas las fotos que ilustran estas líneas son personales. Tan personales como esta tristeza. Fueron tomadas camino a la cancha, ese camino que ya hicimos los tres. Lamentablemente nunca lo pudimos caminar juntos , pero en esa tarde sentí que esta caminata la hacía la familia completa
Esta es la calle Crisologo Larralde, la continuación de la Av. Rivadavia en dirección a las vías de Ferrocarril Roca. Durante muchos años la cruzamos con Arturo, a través de un clásico agujero en los alambres que todos conocían como atajo para evitar las escaleras que te llevaran a los siete puentes y así evitar más de diez minutos de caminata que pudieran provocar llegar tarde al comienzo de cada partido.
Esta es la cancha de fútbol del Club Barracas al Sur, que tras cruzar las vías del Roca sirve para cortar camino hacia la calle Alsina. Un cancha usada como estacionamiento con un puestos de bebidas y choripan que en la previa del partido los hinchas de independiente utilizan para calmar su hambre y su sed. La última parada para tomarse una cerveza, punto de reunión de grupos de amigos para iniciar el camino hacia el estadio.
La calle Alsina,frente a los monoblocks,  donde se encuentran las entradas a las plateas y la popular sur. Allí, una vez superados los cacheos de la policía, ingresas al  Libertadores de América. 
Allí culmina, lo que definitiva fue nuestra última peregrinación a la espera del milagro. En una tarde fría pero soleada, esperamos que lo que todos sabíamos casi como inevitable no ocurriera.
Y  esa caminata con poco de esperanza y mucho de melancolía desemboca en un pasillo con fotos que contienen como marcas en el alma casi toda mi historia con esta camiseta.
En el pasillo a cielo abierto, camino a las puertas de acceso al estadio, una de las primeras fotos que aparece es la de Arsenio Erico. Icono del goleador, artillero paraguayo hasta hoy no superado en campeonatos argentinos en esa obsesión por vencer arqueros. Una de las primeras sentencias paternas que puse en duda, "Cabeceando, saltaba más alto que los arqueros" decía Arturo y mi incredulidad sobre tal afirmación duró hasta poder ver de los pocos documentos gráficos de la época. Allí pude observar que mi viejo no mentía, Erico le birlaba la pelota en el salto a los arqueros, cabeceaba sobre la altura de las manos de aquellos que durante muchos años no tenían otro número sobre sus espalda que el número uno. Con esa anécdota y con muchas otras que me contaba sobre los grandes jugadores y equipos que tuvimos en décadas en que yo no existía, fui cimentando mi pasión. Arturo las contaba con una pasión que lo transformaba, y que me iban transformando a medida que las iba escuchando. Micelli, Lacasia, Ceconatto, Grillo y Cruz; era el paradigma de una delantera mortífera. El gol de Grillo a los ingleses en cancha de River, con la camiseta argentina. Los triunfos en Brasil y Avellaneda, ante el Santos de Pelé. Las terribles batallas contras los uruguayos por la Copa Libertadores. Rolán, Navarro y Mura peleando hasta la última pelota; llevandose todo lo que había que llevarse por delante para que el Rojo, empezara a ser el Rey de Copas. La dignidad en las derrotas contra el catenaccio del Inter de Helenio Herrera. Historias retratadas en color sepia, imaginadas en blanco y negro y que empiezan a aparecer en la entrada a la cancha, con la moletia que provocan a la vista que los ojos se me empiecen a humedecer.

Las fotos con todas nuestras copas, y de las cuales esos dos pibes que aparecen en el retrato no vieron ganar casi ninguna. Quizas lo mejor de esta imagen, se encuentra fuera de la escena. Es el padre orgulloso, que detrás de la cámara de fotos se refriega los ojos, quizás producto de los rayos del sol y muy posiblemente emocionado por compartir con su hijos esta tarde en que, cualquiera fuera resultado, los encontró juntos y que posiblemente viva en su memoria hasta el últimos de sus días.

Ricardo Bochini, nuestro héroe  chaplinesco. Con él, conocí lo que era el placer de ir a la cancha. Podía estar ausente del partido ochenta y nueve minutos, hasta que llegaba el momento en que decidía frotar la lámpara y a pura gambeta siempre un compañero se encontraba con la pelota en sus pies, producto de sus pases puestos entre un mar de piernas contrarias. Hizo goleadores a todos los nueve con que compartió ataque. En un pared interminable con Bertoni, nos hizo campeones del mundo ante la Juve. Un final jugada en un solo partido y de visitante. Convirtió el gol del empate en la heroica noche cordobesa en la que con tres menos empatamos un partido que se consideraba imposible de empatar. Fue el autor de los dos goles en el partido de vuelta ante River, que nos coronó campeones del Nacional setenta y ocho. Nació al fútbol y se retiró de la actividad con la misma camiseta; la nuestra. Es el símbolo de Indepenidente. Del mejor Independiente, de aquel nunca debimos dejar de ser.
Esta galería cierra con  el desenfrenado festejo de Pusineri, después del cabezazo que posibilitó el empate ante Boca en la doble visera a cinco minutos del final. El gol que nos abrió la puerta a nuestro último campeonato local que terminaríamos logrando en el Nuevo Gasometro en la última fecha. Un gol que aún sigo gritando, el que significó liberar nuestra euforia después de ocho años de sequía. Ante el rival al que siempre le queres ganar, y si es de manera injusta; mejor. 


Estas dos fotos, obviamente ya dentro de la cancha, son un reconocimiento a las decena de  miles que fueron al Libertadores de América casi como en un acto de resistencia. En una reafirmación de nuestra entidad. Alentando hasta media hora después que el descenso era un hecho consumado. A los que como yo, buscaron cualquier excusa para no irse de la cancha; cuando el resultado puesto, las sombras que ya ganaban toda la dimensión del estadio, el frio y el desencanto invitaban a estar en un lugar más reparador. Un homenaje a toda esa gente que fue para bancarse la peor noticia y ante el dolor, solo atinar a putear a un par de responsables de este desastre. Un homenaje a los que el peor momento de la historia del club, alentaron y reconocieron a esos ocho pibes surgidos del club que se tuvieron que bancar este trago amargo cuando los veteranos no supieron estar a la altura de la circunstancias. 
Un reconocimiento a todos los que estuvimos, porque supimos soportar del descenso sin recurrir a la irracionalidad de la violencia.
Este quince de junio de dos mil trece, tiene muchas más imágenes para ser contadas. Esta fecha tiene muchas variables para ser escritas. Deberán esperar, la tristeza es un sentimiento que dificultar mucho tipear palabras.  No va a faltar tiempo, en este fin de semana durisimamente prolongado.



domingo, 9 de junio de 2013

Irreversible

El peor rival, para jugarse tanto. River en los últimos veinte años se ha cansado de ganarnos en todas las versiones posibles. Triunfó justa e injustamente. Nos venció siendo primero y también último. Hasta en el año que descendió uno de los pocos triunfos que cosechó lo hizo a costillas nuestras. 
Más allá de la abultada estadística a favor de los millonarios,  el empate del último sábado ante Estudiantes, ya nos dejó a medio paso del abismo. Nuestro empate, el triunfo de Argentinos ante nuestros rivales de hoy y el de los sanjuaninos ante.Tigre.; nos dejó en manos de la providencia y de los milagros matemáticos.
Desde hace muchos fin de semanas, la fecha de fútbol termina cuando finalizan los partidos que jugamos nosotros, Argentinos, Quilmes y San Martín. Jugamos partidos de trescientos sesenta minutos o más. Es muy difícil resistir la tentación de mandar todo al carajo y esperar solamente la lectura de los suplementos deportivos el lunes o martes, según cuando termine de jugar los integrantes de este cuarteto de la muerte.
Diego Rodríguez; Julián Velázquez;  Cristian Tula;  Claudio Morel Rodríguez; Lucas Villalba; Hernán Fredes;  Fabián Vargas: Juan Manuel Trejo;  Daniel Montenegro;  Leonel Miranda;  Adrián Fernández: 
Una formación que viene marcando una tendencia que se fue delineando después del bochorno en Rafaela, cada vez menor cantidad de jugadores con experiencia y que no aportaron nada en favor del equipo y mayor cantidad de pibes de las inferiores para los que esta situación de salir a la cancha les resulta una mochila de plomo.
Salimos a  jugarlo de igual a igual; y Fredes lo tuvo en los primeros quince en un cabezazo solo que quedó en las manos de Barovero. Un centro y una cortada para ir a buscar la pelota que mereció mejor suerte y que terminó en un globo para agregar a la larga galería de goles que no hicimos a lo largo de este campeonato.
Diez minutos más tarde, en un lateral a nuestro favor en nuesta zona defensiva, se la terminamos regalando a los atacantes de River; en gran parte por una distracción de Fredes que no peleó una pelota que lo tenía como destinataria; terminó en un pase y dos rebotes dignos de un pinball que lo deja a Iturbe solo en el area chica para empujar la pelota y que nuestro esceptisismo se vuelva en desesperanza
iDe allí en más River tomo infulas de un equipo que no es, el aparenta con su posición en la tabla y que es producto del mediocre e irregular fútbol argentino. Con la confianza del gol y la desesperación de los nuestros los espacios para el contrario comenzaron a aparecer. Y nosotros no empezamos a perder en las posiciones, en el juego y en el fondo de la tabla. Demasiado drama para que se puedan hacer cargo varios pibes que tienen menos de diez partidos en primera. Fernandez, después de su auspicioso debut con cuatro goles en dos o tres partidos que sirvieron al menos para decretarle el retiro efectivo al  Tecla Farías, se perdió chocando contra los defensores de River en esos pelotazos boleados por pibes como Miranda y Trejo a los que el escenario le agregaba diez kilos a los botines,  y los de Rolfi perdido en la bruma de los fantasma del descenso.
Tuvimos sobre el final del primer tiempo, un oportunidad para empatar. Desde fuera del area Miranda trata de colocarla sobre el segundo palo de Barovero y este confirma que una buena tarde cualquier arquero nos cierra las cortinas hacia el gol.
El segundo tiempo pasa con la pelota en posesión de River, y queda de nuestro lado la desesperación, la falta de ideas y la certeza que la suerte ya esta echada. 
En un contrataque veloz, un pibe de los millonarios con nombre raro le coloca un bocha a correr a Iturbe que en una corrida de veinte metros con la pelota en los pies le saca por lo menos cinco a Morel Rodriguez que le permite llegar al fondo de la linea con una tranquilidad que le permite mirar quien viene por el centro del ataque y ponérsela en los pies de Lanzini para que con cara interna del botin se la clave en el segundo  palo del Ruso Rodríguez. Ese segundo gol, es el argumento para que un centenar de delincuentes disfrazados de hinchas traten de provocar destrozos en el Monumental que lo habiliten al árbitro para suspender el partido. Por suerte, no lo logran. Lo que perdemos, lo perdemos en ese rectángulo verde; y eso es ya suficiente para agregarle un informe policial.
En este segundo tiempo intentamos con  Luciano Leguizamón; Osmar Ferreyra; y Francisco Pizzini. Dos fracasos y uno de los pibes que no cambiaron en absoluto la historia que ya estaba marcada. La televisión se queda con la imagen de Fredes sentado en el banco de suplentes con lágrimas en los ojos. Lágrimas incomparables con la de  todos los que estamos en la cancha, frente al televisor o en el fondo del patio,  ya no queriendo ver ni escuchar nada de esta historia.
El zapatazo de Rolfi desde treinta metros que se mete en la ratonera del uno de River, es ya solo una anécdota para las estadísticas. Quizás un gol que hubiera servido en las primeras cinco fechas para animar a un equipo sin alma, en esta tarde es solo un dato que ya no interesa a nadie.
Cae la tarde, el partido termina. River nos sentencia a lo mismo que ellos vivieron hace dos años.Mañana por la noche Argentinos juega ante San Lorenzo, y una derrota del bicho nos daría alguna esperanza desde los números.Las victoria de Quilmes ante Arsenal y la de San Martín ante Belgrano en la noche del sábado nos deja sin ninguna posibilidad que cualquier cosa que pase dependa solo de nosotros. Quedamos a la espera que la desgracia se derrame sobre San Juan y La Paternal, pero las matemáticas tienen pocas características divinas 






viernes, 7 de junio de 2013

Una historia teñida de rojo



Aspirinas y Caramelos ( Luciano Olivera)

"La primera vez que tuve la sensación de que mi viejo se moría, que lo vi débil de verdad, fue yendo a ver al Rojo.

Rodolfo (así se llamaba) era periodista. Trabajaba en tele, en radio, en gráfica. Los viernes solía llegar con un regalo: credenciales de Prensa para la cancha. Yo crecí acostumbrado a los lugares privilegiados. Vi muchos partidos en las cabinas, al lado a los relatores de las radios, o en plateas "lujosas". Era parte de la "chapa" de mi papá.

Pero en 1980, la mano venía distinta. El viejo estaba sin laburar en los medios. En la Argentina de la plata dulce, había puesto un kiosco en la galería de al lado de Sadaic. Ese negocito, último bien de una extraña herencia familiar, no daba para ningún lujo. Vivíamos con lo justo. Para colmo, al periodista le faltaba el "brillo" de la profesión. El otrora escriba reconocido y jefazo, ahora expendía alfajores, turrones y 43/70. Un dato: lo hacía de saco y corbata. Me cuesta recordarlo con otro ropaje. Era casi su uniforme.

Es posible que yo, con 11 hincha-bolas años, haya insistido en ir a la cancha ese día caluroso de diciembre. Jugábamos el partido de vuelta de una semifinal del Nacional. Racing de Córdoba nos había ganado 4 a 0 en la ida, pero vaya a saber que extraño convencimiento nos llevaba a creer que lo podíamos dar vuelta.

Tomamos el bondi a Avellaneda (ya no teníamos el Fiat 800 que se había ido para pagar una deuda) y encaramos la larga caminata por la siempre convulsionada Alsina. Éramos miles los que caminábamos hacia el estadio de la Doble Visera envueltos en banderas, gorros y entonando cantitos que prometían que "vamos a salir campeón".

Llegando a las boleterías, vi que el viejo encaraba para la fila de la Popular. Debe haber visto la cara de decepción del nene acostumbrado a las cabinas y las plateas. Me dijo algo así como "hoy vamos acá, es mejor". No le creí. Entendí que era lo que se podía.

La fila de al lado, la de las butacas, era más ordenada. La de la General era un caos de empujones, gritos. Mi viejo -vale la pena recordar que lo suyo eran las letras más que las multitudes.- pujaba por llegar a la ventanilla, pero no avanzaba. De pronto lo vi salir de ese marea de compradores de último momento. "Vamos, esto no es para nosotros" me dijo.

Me salió de adentro un "Y si vamos a la platea?" Creo que mi pregunta fue un puñal. Me contestó "No tenemos plata". Recuerdo la sequedad de la respuesta. Hoy entiendo que era la última armadura de un tipo disminuido, que no podía cumplirle "algo" a su hijo. Era grave? No, claro que no. Pero evidentemente para él tenía un simbolismo. Ya no era lo que había sido. No se le abrían las puertas de las cabinas. No llegaba a comprar dos plateas. Empezaba a no poder.

Con aire de vencidos, volvimos por Alsina, una calle que siempre me pareció horrenda. Mientras nos alejábamos del estadio, recuerdo haber escuchado el rugido de las tribunas, exaltadas por la salida del equipo.

A las pocas cuadras, mi viejo detuvo su caminata. Me miró y me dijo "esperá un segundo". Se sentó en el portal de una casita. "Qué te pasa?" le dije. "No me siento muy bien, ya se me pasa". Una señora que veía la escena desde adentro de la casa salió y le dio un vaso de agua. La situación no duró mucho, se recompuso rápido. Al rato estábamos de nuevo en el colectivo y media hora más tarde, en casa.

Lo que podría haber sido un simple sofocón, fue para mí una señal grave. No se bien porqué, pero ese día de diciembre, algo me dijo que mi viejo se me estaba muriendo. Tenía insólitos y jóvenes 53 años, pero fumaba mucho, había tenido un pre infarto un par de años antes, no se cuidaba. Y estaba (comprendí muchos años después) muy deprimido.

Rodolfo se fue un año y medio después, sin dar demasiada lucha, sin comprender que era más importante cuidarse que entregarse al vicio que lo había tomado a los 14 años y del que, para colmo, estaba orgulloso. Nos dejó rápido. Mi enojo con él, por no haber estado, por no haber bancado, por no haber peleado, duró años. Muchos años.

Ese hombre que se fue envuelto en debilidades, antes de apagarse, fue mi ídolo. Ese porteño tanguero que no me legó un mango, me dejó un puñado de cosas invalorables: el gusto por la historia, la pasión por la lectura, el placer por una buena partida de ajedrez, el ateísmo, una imagen de decencia inquebrantable que fue clave para que yo no me desviara cuando me tentaron. Y claro, el paladar negro de hincha de Independiente.

De muy chico aprendí dos versos: Maril, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla (el primero) y Miceli, Ceconatto, Lacacia, Grillo y Cruz (el segundo). Se dicen de corrido, rápido, porque decirlo así es señal de que sabes.

Nos recuerdo embanderando juntos la casa, mientras esperábamos que la Central Terrena de Balcarce retransmitiera la señal de alguna final de la Libertadores jugada en Montevideo, en San Pablo, en Santiago. Nos veo saltando y gritando goles de Bertoni que ya van a venir, repitiendo Bo Bo Chini hasta la afonía, aplaudiendo barridas de Pancho Sa, corajeadas del Mencho Balbuena, tiros libres de Pavoni. Me gustaba escuchar aquella anécdota de una tarde en la que Bernao se había acercado a plena platea baja y le había dedicado un gol a mi vieja. Amaba a Boneco, aquel perro pulgoso que salía a la cancha con el primer equipo, llevando en su boca el banderín del CAI.

Cuando yo era chiquito, Rodolfo solía venir con un caramelo. Me lo daba y me decía "te lo manda el señor Independiente". A veces, en vez de una golosina traía una aspirina. Ante mi mirada de asco, respondía "te la manda el señor Racing". Era un tipo serio, pero cuando quería, tenía salidas memorables.

El viejo se fue en junio -vaya casualidad- del 82. No llegó a ver el gol de Percudani al Liverpool. Tampoco vivió esa tarde en la que salimos campeones frente a un Racing que descendía. Pero su vida estuvo repleta de vueltas olímpicas, de hazañas, de gloria internacional. De eso, se fue lleno.

Escribo esto en plena agonía. A no ser que obre un milagro, en tres semanas nos habremos ido a la B.

No se que pensaría Rodolfo ahora, pero estoy seguro que jamás se le cruzó por la cabeza que su invencible equipo repleto de copas, estuviese así, casi sentenciado, a días de adquirir esa mancha imborrable.

Me costó añares despedirlo, hacer un duelo como corresponde. Creo que una buena parte de mi tristeza actual tiene que ver con que no puedo parar de recordarlo. De recordarte.

Volvé viejo. Aparecete de traje, envuelto en una bandera roja. Decime que todo esto es una aspirina que me mandó el señor Racing. Que nosotros comemos caramelos, porque los amargos son ellos. Enseñame de nuevo a aplaudir un sombrerito del Bocha. Agarrame de la mano para gritar un gol de Bertoni.

Si no podes volver, te entiendo. Ya es hora de bancármela solo. Seré digno. Aunque, te aviso. A escondidas de Lola, voy a llorar.

Chau viejito. Descansá en el cielo inexistente de los ateos. Algún día vamos a volver.

Este también es un modo, tardío, de despedirte".

(Esta carta circuló profusamente en Internet, en la semana posterior al empate con Estudiantes y muestra todo el sentimiento que hay por estos colores. También muestra como ante la posibilidad muy cierta de descender, aún no caemos en la cuenta de porque llegamos tan bajo. Afectos que no se adquieren en el shopping. Sentimientos que se encuentran anclados en lo más profundo del alma)
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lunes, 3 de junio de 2013

Sin imaginación para una mentira



Transcurrían treinta minutos del segundo tiempo, de pronto sentí un par de golpes de una manito que trataba de encontrar una respuesta a un interrogante que lo acongojaba. " Vamos mal, no? " Al girar mi cabeza hacia mi derecha, la pregunta de mi vecino de platea encontró solo balbuceos de mi parte. Como dar una respuesta contundente y cierta ante tamaña duda , cuyo emisor es un pibito de cinco años? Su carita, a mitad del desconsuelo y la tristeza; me dejó solamente la posibilidad de hacer gesticulaciones incomprensibles.
Munido con su equipo de Independiente completo, pateó con sus botines todos los papeles que encontró en el piso sin que esos puntinazos le dieran una respuesta. El escurrir de los minutos, la cercanía de un final de partido indeseado, el retorno más cierto que nunca de las pesadillas, las pocas respuestas que entregaba el equipo en la cancha; hicieron que esa pregunta me abrumara. Porque la hacía alguien al que no se te ocurre otra cosa que brindarle respuestas tranquilizadoras, finales felices, chocolatines en el entretiempo y una coca y un pancho al final del encuentro.Como carajo tener una respuesta que pudiera dejarlo conforme? 
Inocencia en estado puro en su pregunta; amargura, decepción y bronca en mi estúpida respuesta.
Si esa sensación de desaliento invadía a un chico de cinco años, como poder describir el ánimo de quienes tienen diez, veinte, treinta, cuarenta o más años sobre el lomo de venir a la cancha?
Con un formación repleta de pibes de la cantera (el ruso Rodriguez, Villalba, Velazquez, Trejo, Godoy, Monserrat desde el arranque y después la entrada de Fernandez, Eloy Rodriguez y Fredes) y solo una minoría de veteranos supuestamente más preparados para estas batallas (Tula, Morel, Vargas y Montenegro).
Independiente regalo un tiempo, así de claro. Con solo el Negro Caicedo de punta y sin poder tener jamás el control del medio campo como producto de las bajas actuaciones de Vargas y Godoy; la sensación que a Monserrat el partido siempre le quedó grande y el Rolfi jugando siempre de espaldas al arco; solo un par de jugadas de riesgo en el primer tiempo (incluido un gol de cabeza anulado por un claro fuera de juego) parecían totalmente insuficientes para ganar un partido en el que nos juzgamos tanto o casi todo.
A las tres de la tarde, mientras entre varios de la platea recorríamos estos tres años de errores y horrores que podrían ser evitados con una cuenta muy pequeña pero que a esta altura del sábado era realmente inalcanzable. Si hubiéramos sacado tres puntos más en cada uno de los cuatro campeonato, no estaríamos en este estado....Tres puntos más por campeonato! Solo esa boludez que se encuentra tanto o más lejano que Neptuno.
A esta altura, las suspicacias, los rumores y todo el manto de sospecha sobre la derrota de Racing ante Quilmes era ya historia lejana. Sinceramente Racing, es un equipo indescifrable, ni Zubeldía puede explicar seriamente a que juega ese equipo. Y como si esto fuera poco, si Racing hubiera jugado ante Quilmes como lo hizo contra nosotros; nadie hubiera puesto en duda que el partido estaba arreglado. Pero no, el fútbol argentino es tan mediocre, mezquino, y gris, que cualquiera puede ganarle a cualquiera. No porque hay un nivel competitivo de juego, sino porque la mayoría de los equipos de fútbol argentino son de un nivel horrible tendiendo a espantosos. De ese naufragio hoy solo se salva Newell¨s que con un equipo bastante estructurado y tres o cuatro jugadores que te la devuelven redonda, logró el milagro de arrancar el año pasado con un promedio menor al nuestro y olvidarse del descenso y dar peleas en tres campeonatos distintos con no más de dieciocho a veinte jugadores.
Las malas noticias empezaron el viernes con el triunfo de Quilmes, las continuamos en el protagonico nosotros con el 0-0 ante Estudiantes, prosiguieron  el domingo a la noche con Argentinos vapuleando a River dos a Cero y terminan hoy lunes (día en que termino de escribir está drama futbolero) con los sanjuaninos ganándole a Tigre.
Las cartas están casi todas echadas, comienza el camino de poder procesar de la mejor manera este momento. Tratar que la bronca y la locura vaya bajando de decibeles, procesar el duelo el tiempo necesario, para volver a tomar fuerzas con las que aferrarse a una ilusión
Podrán declarar inconstitucional la elección del Consejo de la Magistratura, Cristina podrá seguir bastardeando a Scioli como un chico que trae malas notas del Colegio, y aunque a La Campora y Moreno le funcione el control de precios  y Lázaro Baez decida devolver  toda la guita de las bóvedas ; en este lunes de junio solo se me ocurre lamentarme por no tener a mano una mentira piadosa que hubiera podido dejar tranquilo en esa tarde de junio a un pibe de cinco años..


lunes, 27 de mayo de 2013

A centimetros del botín












Un partido con pésimos antecedentes. En el anterior campeonato, el cotejo tuvo que disputarse en dos etapas. Cuan aún las sombras del descenso no eran tan fuertes y el presidente de Independiente, en la absoluta soledad que lo había dejado toda la dirigencia del fútbol argentino y la de la política también, aún sostenía como bandera etica la necesidad de combatir a los barras bravas.En ese escenario hoy tan lejano, del cual solo transcurrieron siete meses; el partido de ida jugado en Avellaneda tuvo que ser suspendido por las agresiones contra el arquero del Belgrano; y vuelto a reiniciarse por el saldo del tiempo no jugado. Allí volvimos a perder tres puntos ante un equipo que no se encontraba tan consolidado como el hoy y que en esta oportunidad juega de local. En la pobreza de fútbol local hasta su técnico, el Ruso Zieliski, fue tentado para ser el reemplazante del Tolo Gallego cuando la dirigencia del club buscaba un bombero que pudiera apagar el incendio en que habia comenzado a consumirse el futuro del club.
El día anterior  al partido, Bayer Munich gana la final de la Champions League ante el Borussia Dortmund, y marca la revancha de ese terrible jugador que es el holandés Robben que se transforma en el héroe del match; no solo por haber sido el protagonista de un centro tirado desde un angulo imposible para que un compañero marcara la apertura del resultado. Sino que es el autor del gol del triunfo en tiempo de descuento. Con este partido parecen quedar enterradas las puteadas de los hinchas holandeses por haber perdidos dos mano a mano en la final de la Copa del Mundo que se llevaron los españoles y la de los Bayern Munich que lo castigaron por haber perdido la anterior final de la Champions ante el Chelsea del Rafa Benitez. Un partidazo, los ganadores saludando a los perdedores y estos bancandose en la cancha la entregas de medallas y la Copa a los Ganadores; festejos sin invasión de cancha y tristeza sin romper los estadios. Otro deporte, otra realidad, hasta pareciera que fuera otro mundo. Y pareciera que fue otro mundo porque en este donde vivimos, trabajamos y sufrimos este fútbol cincuenta y un  barras bravas de Boca fueron detenidos en la Bombonera en el partido de ida por los cuartos de final de la Libertadores ante Newell's. La causa que dió origen al encarcelamiento de MIgliore, le hizo descubrir al juez de la causa otra nueva. Un miembro de la Comisión Directiva, un tal Mechetti alquila carnets truchos a ochocientos pesos por partido, aunque los antecedentes de marzo de 2010 en que fuera suspendido de la AFIP, trabajo que milagrosamente aún mantiene como producto del allanamiento de su  casa en la que le encontraron ochocientos mil dolares que todavía está tratando de justificar 
Mientras Wembley era el escenario de un partido para recordar; por estas tierras la Plaza de Mayo y sus alrededores se llenaba con ciento de miles de personas para celebrar los diez años de kirchnerismo. Para ponerle un marco artístico al discurso de Cristina, el staff permanente de artistas contratados para estos eventos amenizan la jornada reforzados con la importación especial de Paralamas, Café Tacuba y a modo de reafirmar que el Proyecto Nacional y Popular descendió de Sierra Maestra tuvimos la oportunidad de escuchar a Silvio Rodriguez.
El viernes Velez le gana dos a cero a Quilmes en Liniers, y nos alimenta la esperanza que, en caso de ganar en Córdoba, la recuperación del equipo pueda ser considerada una cosa seria para esperanzarse.
Como si la dirigencia del Barcelona y toda la patria Catalana hubiera entrado en estado en ataque de pánico por no ser este año protagonista exclusivo del fútbol europeo en especial y el de todo el mundo en general, acaban de contratar a Neymar para hacerle compañía a la Pulga. Si no fuera por esta puta situación de mirar la tabla desde abajo, ya estaría averiguando el fixture del próximo campeonato español. Es muy dificil que el Barsa no retome esa campaña de espectáculos que montan cuando salen a la cancha, ahora que lo tienen a la última perla sudamericana
Para despuntar una sonrisa forzada y no tomarla como una premonición del futuro, por la Copa Argentina le ganamos a Boca Unidos de Corrientes con los pibes por penales.
Las primeras horas de un domingo hermoso, muestran un estadio espectacular abarrotado de gente que le dan al partido un marco no merecedor de este mediocre fútbol criollo.
Belgrano nos gana el medio y se hace dueño de la pelota. Mansanelli, Gonzalez y Farré se encargan de que Vargas, Mancuello y Godoy corran a todos pero se hagan de la redonda. Nuestro primer tiro al arco es casi a los veinte, y para considerarla una oportunidad de gol hay que ponerle muchas ganas. Sobre el final del primer tiempo, Melano que con su juventud, velocidad y talento hacen que Morel Rodriguez le vea toda la tarde el número de la camiseta; corre un pelotazo de contra y queda sobre la punta izquierda solo ante Rodriguez y queriéndosela colocar al segundo palo; la pelota se apiada de nosotros y se va apenas afuera. 
Nada más para el primer tiempo.En el segundo, Melano sigue haciendo de las suyas, se suman Zelarrayan y hasta la entrada del Picante Pereyra, idolo del ascenso pirata y con un lamentable paso con nuestra camiseta nos pone más cerca de volvernos de Córdoba con las manos vacías que recorrer los kilómetros de regreso con una sonrisa.
Casi llegando a los treinta minutos, un pelotazo dobla nuestro travesaño y para ponerle mas ansias para que el partido termine, la devolución de ese tiro le queda a otro delantero de Belgrano que con todo el arco a favor la tira a las cercanías del Cerro Uritorco.
De lo nuestro poco y nada y eso obliga a Brindisi a sacar al paraguayo Fernandez, exhausto de correrla y no poder hacerse de la pelota. Entra otro pibe del club, un tal Eloy Rodríguez.
Rompiendo la costumbre de toda la tarde en donde Vallés y Ferreyra, hacen inentendible como un jugador de fútbol llega a primera sin saber tirar un puto centro, el Malevo desborda sobre el último minuto de descuento y se la deja al pie a ese tal Eloy Rodríguez. El pibe ,de primera trata de colocar al segundo palo de Olave y de milagro no se concreta una injusticia que nos hubiera hecho muy felices.
Contra la historia, estuvimos a segundos de ponernos el parche y el garfio para traernos un triunfo que hubiera sumado mucho más que todo el oro de un galeón. Los abordajes no son lo nuestro, y nos quedamos con los que parece ser lo nuestro; el sufrimiento y la calculadora.

lunes, 20 de mayo de 2013

El espirítu del Palomo




"Esta es una final" frase repetida, gastada y que de tantas veces  dicha la vaciaron de contenido.
Los jugadores, los técnicos y los dirigentes la usan para darle dramatismo, contornos heroicos a partidos disputados de la forma más amarreta ; donde los dos equipos juegan de manera tal que los contratos de sus jugadores puedan ser renovados y ningún técnico termine siendo sacado a patadas en el culo del banco (algo que intentó el Tolo Gallego ante Quilmes y Unión, pero como todo el mundo sabel le salió para el orto).
Es cierto, jugamos contra una de nuestros competidores directos para salvarnos del descenso. Pero en definitiva es San Martín de San Juan;  con todo lo que ello implica. Y ello implica que cualquier equipo nos ha ganado en estos últimos y largos tiempos. Pero sobre toda las cosas, el tiempo ha demostrado que a nuestra historia ya no la respeta nadie y que con ella no se puede hacer un gol que desequilibre los partidos. Partido chivo, con un equipo que no tiene nada para perder y todo para ganar. Si desciende los sanjuaninos reconocerán el esfuerzo de un equipo que hace tres meses estaba muerto y que si se salvan puede ser que algunos de sus jugadores emblemáticos pueda llegar a un cargo de diputado nacional en las próximas elecciones.
Mientras esperamos que llegue el domingo, el Cholo Simeone es campeón de la Copa de España, ganándole al Real Madrid de Mourinho. El Real lo cagó a pelotazos, pero esta vez la fortuna fue para el Cholo y no para el portugués que ya se puede considerarse bien pago con la suerte que tuvo dirigiendo al Inter al eliminar al Barcelona de Messi, en las semifinales de la Champion que después terminaría ganando con Zanetti, Cambiasso, Samuel, Etoo , Milito y Compañía.
Newells le gana a Velez en Liniers, y con ello gana su pase a cuartos de final de la copa de Libertadores. Al revés de lo sucedido en el partido de ida, Velez mereció mejor suerte pero los leprosos se quedaron con el partido y el pase a cuartos . Por lo menos valió la pena verlo, ya que los dos fueron al frente con pelota al piso y  pases cortos. Conceptos tan sencillos que se extrañan.
Boca le gana a Colón 1-0, rompe su peor racha sin ganar en torneos locales con la Bombonera vacía; este Boca de Bianchi modelo 2013 es tan malo que aún ganando merece no tener gente en las tribunas para celebrarlo.
Cristobal Lopez pretende comprar Petrobras, y los brasileños oliendo que se van a comprar un kilombo se hacen los distraídos. La hermandad latioamericana tiene sus límites, y Dilma tiene tantos casos de corrupción en su gobierno que no necesita importar casos nuevos desde el sur del continente.
Angelica Jolie hace pública a través de una columna en el New York Times la decisión de realizarse una masectomía preventiva, y abre una polémica sobre la influencia hereditaria en el cáncer y cuanto puede haber de cierto sobre cierta operación de lobby que incluiría a la artista para condicionar a la Suprema Corte estadounidense que se encuentra pronto a fallar sobre la viabilidad de patentar el gen BRCA1. Casualmente la pruebas para detectar la existencia de este gen, fueron patentadas por la Corporación Myriad Genetics, que de darse viabilidad a este procedimiento podría embolsar anualmente de tres a cuatro mil millones de dólares por derechos de patentamiento. Delicias del Capitalismo.
Se muere Videla en prisión. Se muere un dictador, un tecnocrata del genocidio, un empleado de las multinacionales que llevó las recetas del FMI a rajatablas. Se muere la cara visible del mayor plan sistemático de aniquilación de personas que se implantó en la historia argentina moderna. Se muere un gran hijo de puta, y eso es una buena noticia.
Gustavo Ceratti cumple tres años en coma como producto de una ACV. Hasta esta altura, creo que una piadosa muerte pondría su alma en paz. Su arte vivirá por siempre.
Llegamos al domingo en esta lucha de desesperados, la tarde pinta linda para ver fútbol. Las tribunas repletas esperan que la levantada en el juego del equipo se sostenga.Los empates no nos sirven y solo cabe ganar. Los sanjuaninos en los primeros quince se muestran aptos para jugar este tipo de partidos y nos manejan el medio campo y la pelota.
Con el correr de los minutos vamos mejorando y llegando al arco contrario, después de un centro un rebote fuera del área lo agarra Godoy y con la ayuda de un rebote en un defensor que descoloca al arquero nos ponemos en ventaja. Al fin algo de liga entre tanta malaria.
Seguimos dominando, y después de un lateral, Caicedo con su impredecible manejo del cuerpo le gana las espalda al defensor y queda mano a mano con el uno sanjuanino y se la clava en el primer palo. Dos a cero cierra el primer tiempo y esperamos el comienzo del segundo con una tranquilidad a la que no estamos acostumbrados.
El segundo tiempo marca nuestro dominio, cuando pensamos como hacer el cuarto antes que el tercero en un contraataque rápido y con un pase milimetrico al delantero los sanjuaninos acortan la diferencias, nos dejan los huevos de moño y se nos vienen con toda la furia. Un off side mal cobrado, un par de goles errados por nuestros rivales; nos hacen volver a la realidad. No habrá tranquilidad ni siquiera en los triunfos. Hasta que en un contraataque armado entre Caicedo y Fernandez, el Negro vuelve apelar a su estilo desmañado y la fuerza de su cuerpo para llevarse la pelota entre dos defensores y clavar el tercero. Locura, festejos desatados.
Nuestra ansias de olvidarnos de esta desesperada situación, nos lleva siempre a tiempos gloriosos ya idos. Y como diría un amigo hincha de Racing, viejo conocedor de estas situaciones, vemos en el desgarbado Caicedo el aura y el espiritú del querido Albeiro Usuzuriaga. Necesidad de que los grandes, se transmuten en el cuerpo de los integrantes de este mediocre equipo. La esperanza alimenta nuestras ilusiones y las necesitamos más que nunca para llegar a junio con vida. 

domingo, 12 de mayo de 2013

Con gusto a poco.

Jugamos contra uno de los punteros. Pero este puntero nos dejó en dos de los  últimos tres campeonatos sin nada en las manos en los últimos cinco minutos de cada partido. El verdugo fue el mismo ,Camoranessi. Luego de que lo vendieron , en el último campeonato el partido lo perdimos gracias al árbitro; no por tendencioso sino por incapaz de dirigir un partido de primera división. Una expulsión inventada y un penal no cobrado hicieron el resto. Con esos antecedentes llegamos a Lanús.
En el mientras tanto un  paro de los chóferes de larga distancia deja a ciento de miles de pasajeros varados en Retiro. Muchos sin un peso y demasiados sin nada.
La presidenta se declara fanática de la serie Games of Trhones, no se si porque es exclusiva de HBO,  un canal de cable codificado,  o porque es lo más llamativo que dan al mismo horario en que Lanata despliega las denuncias sobre evasión y lavado de dinero de varios tipos que tienen demasiadas vinculaciones con la familia Kirchner.
A Telpuk le ofrecen ser candidata a diputada por el P.J. Opositor en la Provincia de Santa Fe; por si nadie se acuerdo esa era la chica que lo paró a Antonioni Wilson con un par de valijas con dolares en efectivo transportados  en un avión oficial, después salió en Playboy, se hizo las tetas y con ese heroico gesto de cumplir su laburo se hizo famosa(Cinco días después de asumir Cristina Kirchner la Presidencia) . La vinculaciones sobre los negocios oscuros de nuestro protector, el Comandante Chavez y el actual gobierno da mucha tela para cortar, pero este blog no se hizo para convertirse en tienda.
All fiscal Marijuan, encargado de investigar las denuncias de lavado de dinero de Lazaro Baez, lo llenan de amenazas contra su vida y la su familia, pero como se lo han hecho a tantos que han querido encarar las denuncias contra la corrupción del poder, a los pocos días nadie se acuerda de nada-.
Se aprueba el Proyecto de Modificación de elección de los miembros del Consejo de la Magistratura. Aunque posiblemente esta ley sea atacada hasta el infinito de inconstitucional, por ahora solo importa quien gana la pulseada. Si la plata se acaba, o los resultados electorales pudieran ser adversos a quien hoy están en el poder; en una de esas la sociedad se acuerda de un librito aprobado en el año noventa y cuatro. Y mientras Moyano presenta su partido político, ahora opositor,  al director de cine chino  Zhag Yimou ,director de la primera película china candidata al Oscar "Sorgo Rojo" el hecho de haber tenido siete hijos puede provocarle que deba pagar una multa de veintiséis millones de dólares. En China no se puede tener más de un hijo, pero como todo artista vinculado al poder no hay nada que no pueda ser subsanado con dinero.
En este panorama, nos corremos veinte cuadras sobre Hipolito Irigoyen y vamos de visita contra unos de los equipos que quieren campeonar. Demuestran tan poco, que la dirección técnica de los Barros Schellotto son su mayor atractivo.
A los treinta minutos del primer tiempo al local le echan un jugador al local con roja directa. Es una magnifica oportunidad para que su Director Técnico se adueñe de la tarde; entre la tarjeta y el cese de su shown pasen siete minutos y un fanático pierda un par de zapatillas nuevas. Más de allá de eso, el primer tiempo deja un par de oportunidades para el rojo, pero nada mas.
El segundo tiempo nada agrega a la mediocridad ya concretada, salvo un contraataque del paraguayo Fernandez; que el arquero de Lanús despeja en una tapada magnifica. Tula se va expulsado porque el Ruso Rodriguez con un mecanismo asombroso de repetición, replica una demora eterna para salir a ganar una pelota tirada para adelante y lo obliga al viejo gladiador que no sabía con quien contaba a sus espaldas, a cortarle las piernas al delantero que venía ganando la posición de la bocha.
Por ese contraataque creo lo debimos haber ganado, pero si esa es la única jugada que justifica una injusticia, empiezan a ser escasos los argumentos para justificar que nos debamos quedar en Primera.

lunes, 6 de mayo de 2013

Sonrisas, dudas y esperanzas paraguayas.



Ya son las cuatro y cinco de este hermoso domingo cinco de mayo. Acaba de terminar el partido en Victoria y volvemos de la cancha de Tigre con otros tres puntos. Dos al hilo y me pellizco para convencerme que es cierto. Ganamos por segunda vez consecutiva, jugando y metiendo. Como hace rato que no vemos en un equipo del rojo. No porque hayamos jugado en forma brillante. Jugamos sintiendo porque jugamos. 
Y este cambio, mucho tiene que ver la predisposición de los mediocampistas de correrlos a todos. Debe haber sido uno de los pocos partidos en los que Vargas sintió que tenía compañeros para darle pelea al medio contrario, y en eso las actuaciones de Mancuello y Godoy tuvieron mucho que ver. Metieron a la par del colombiano y no permitieron que Tigre (un equipo prolijo para jugar) sintiera que tenía treinta metros para correr y jugar solos.
En la mitad de la semana a Tigre se lastimó fiero su joyita, Botta, y eso nos permitió respirar por no tener que sufrir a un pibe que tiene destinos europeos cuando termine el campeonato.
A los cinco minutos, una pared entre Caicedo y Mancuello, se perdió rozando el palo a los cinco minutos.
Ese meter continuo, permitió que un pelotazo de un mediocampista de Tigre rebotara en Vargas, que no da a ninguna por perdida, y que el rebote le quedara a Fernandez. A treinta y cinco metros del arco, el paraguayo le dió como venía y con García adelantado, a los ocho minutos nos pusimos en ventaja. De allí dominamos el partido, teniendo la pelota y haciéndola circular.
A los veinte minutos el que se lo pierde es el Rolfi que desde la punta del area chica, bajó dos palomas que venía volando sobre la cabecera de la hinchada roja.
Media hora después Fernandez nuevamente corajeó una pelota por el centro del area y venció las débiles manos del arquero. Dos a cero para terminar el primer tiempo y refregarnos los ojos para convencernos que eso que estabamos viendo era cierto. Y si era cierto. Un primer tiempo tranquilo y victorioso. Un sentimiento extraño, en épocas de tantas zozobras. 
El segundo tiempo, Tigre lo trata de ir a buscar con poco fútbol y menos y ideas. Santander (ex Racing y ex promesa juvenil del Seleccionado Paraguayo) demuestra que es otro bluff de los representantes y tira cerca de Nordelta un mano a mano con Rodriguez en el area chica.
Mancuello se lo pierde en el area chica rival, para mí por penal de un defensor de Tigre y no mucho más fútbol pero si más pierna, marca y lucha. Morel los corre a todos y por las dudas, a todos los putea.
Se van Vargas lastimado y Mancuello cansado para dar lugar a Santana y Ferreyra que parecieran jugar con la otra versión de Independiente perdiendo cuanta pelota se les pone a los pies y no corriendo a nadie. El resto del equipo aguanta el resultado y nos vamos de Victoria con una sonrisa.
Fernandez, Godoy, Velazquez, Galeano nos empiezan a hacer recuperar la fe en los pibes del Club; Tula, Morel, Vargas y Montenegro juegan como los viejos que esperabamos y el Negro Caicedo los corre a todos y trata de hacer ese gol que hace rato se le niega pero con ello hace olvidar al Tecla.
Y si todavía tenemos chances de zafar? Lo tenemos a nueve puntos a Argentinos que parece venir en picada, por ahí Quilmes se cae.
Y si el equipo se la empieza a creer? Llevamos dos ganados, empezamos a jugar como equipo y ante Lanús quizás podamos encarar el partido de igual a igual aunque venga puntero.
No me estaré estusiasmando demasiado? Es posible, pero tengo tantas ganas de estar entusiasmado por la posibilidad de zafarnos del descenso...

lunes, 29 de abril de 2013

La obligación de creer en milagros



Siete días después aún cuesta recuperarse del partido contra Rafaela. Era dificil creer que los jugadores colgados por el Tolo Gallego, encontraran una nueva oportunidad con Brindisi en el banco. Pero los milagros existen y de ello pueden dar cuenta Battion, Farías, Zapata, Santana, Hilario Navarro y hasta el respetado por la hinchada Eduardo Tuzzio. En uno de los peores partidos que recuerde, Independiente se autodeclaró descendido. No hay otra explicación para describir tamaña ausencia de personalidad, temple y voluntad para torcer el rumbo de la historia. De tal manera que las ganas de Fredes de pedir la pelota ya lo distinguió como el único consciente del papelón que el equipo estaba protagonizando.
En el transcurso de la semana, el Bayer Munich de local le pegó un paseo espectacular al Barcelona de Messi (si a ese monumental equipo) y lo despachó de Alemania con cuatro goles que pudieron ser algunos más.  Ningún resultado o eliminación de alguna Copa, podrá borrar lo que han hecho los catalanes con Lio a la cabeza para transformarlo a mi humilde modo de ver en el mejor equipo de clubes de la historia.
En Argentina, mientras miles de personas se reunían frente al Congreso Nacional para protestar por la posible aprobación de las baterías de leyes que el Gobierno denominó como la "democratización de la justicia", en el gran Buenos Aires hacen estallar por los aires la casa del testigo protegido del caso "Candela"...con el testigo protegido adentro. La casual ausencia de quien debería custodiarlo, reafirma la consideración que la justicia argentina defiende siempre a los poderosos dejando a todos aquellos que se animan a atestiguar contra los mafiosos a su suerte. El desaparición de Julio Lopez, es un caso paradigmatico de testigos de  causas judiciales transcendentales entregados a la jauría de los chacales.  
Mientras todo esto sucede, se da a conocer un reportaje realizado por una periodista griega en el mes de diciembre de 2012 al Ministro de Economía Argentino (si aunque parezca milagroso, hay un muñeco que cobrar un sueldo para detentar ese cargo), en donde a la reportera no se le ocurre mejor idea que preguntarle a Lorenzino (así se llamaba el que ocupa el cargo ministerial) acerca de cual es el porcentaje de inflación de la Argentina.  Los balbuceos de Lorenzino, propios de un adolescente llamado a dar lección un día en el que no tocó un libro, son sencillamente patéticos. Es lo que hay.

Este domingo, suspendo el viaje a Libertadores de América. Axel se había bajado el día anterior, como forma de preservarse de una posible nueva amargura. Solo, las vueltas de Avellaneda a Capital se me hacen interminables y preferí sufrir frente a la televisión.
Brindisi convalida los motivos por los cuales Battion, Zapata, Tuzzio, Santana e Hilario no pueden jugar en la primera de Independiente y vuelven al equipo Galeano, Godoy, Vargas, Fernandez y el ruso Rodriguez.
Farías se salva de la limpieza, por lo menos al inicio del partido. Sus primeros cuarenta y cinco minutos, le dejan claro a Brindisi lo que la hinchada piensa del pobre Tecla; este fue su último partido con nuestra camiseta. Farías ya comenzó a organizar su retiro con la camiseta que los hizo famoso, Estudiantes de La Plata. Que los hinchas del pincha se hagan cargo y le tramiten la jubilación.
El equipo del inefable Caruso Lombardi no tiene muchas luces, pero aún así durante el primer tiempo fue el cuadro que por lo menos intento verle la cara al arquero contrario. Y en la única posibilidad que tuvo Caruso (aquel que fuera el nueve del River descendido), sino fuera por el ruso Rodriguez hubiera convertido un gol de taco en el area chica que lo hubiera cotizado nuevamente como un gran mentira.
Nada más que decir del primer tiempo, más que el colirio para los ojos son un elemento vital para poder afrontar el segundo período sin que lo visto provocara alguna lesión en la cornea.
Con el pase a cuarteles de invierno del Tecla, aparece el negro Caicedo. Con las dos primeras pelotas que tocó, hizo más que Farías en todo el campeonato.
Independiente se acuerda que el contrario tiene un arco, y hacia allí empieza enfilar su rumbo.
Producto de un corner, ejecutado por Montenegro de una forma horrible nace un centro pasado al área grande que Tula lo vuelca hacia el punto penal encontrándolo solo a Galeano que cabecea como Dios manda, y nos pone en ventaja en un partido en que nadie mostraba nada.
Argentinos mueve el banco y manda a la cancha a un pibito colombiano que, cinco minutos despues de ponernos en ventaja, saca un tiro sobre el borde del area grande al segundo palo de nuestro arquero digno de una final de la Champions League. Empate, uno a uno y todos vemos venir la llegada de los fantasmas. Sale Miranda, ausente todo el partido para darle lugar a Fredes (el eternamente puteado Fredes). En la segunda jugada que participa encara en el area chica con la pelota dominada y le comenten penal. El silencio invade el Libertadores de América  es el tercero que nos dan de local y ya hemos errados los dos anteriores. El Rolfi toma la pelota, y la popular contiene la respiración. Otra vez sopa como con Boca? Recemos. Esta vez Montenegro lo patea fuerte y a la derecha del arquero, como la situación manda y nos hace disfrutar de un resultado impensado ( cada vez que nos empatan el equipo se muere). Godoy y Fredes se reinvidican, sobre todo el primero que se hace patrón de la media cancha para que Vargas no sienta la soledad al que lo tienen acostumbrados sus compañeros. Y en conjunto con el Negro Caicedo y el pibe Fernandez empezamos a parecernos a un equipo de primera. Un contrataaque, el Negro que lucha la pelota como toda la tarde y se la lleva, la pelota le queda larga pero le queda a tiro para Fernandez que no se desentendió de la jugada y el pibe la clava en la ratonera de Ojeda.
Tres a uno, un pocos minutos para continuar gritando y festejando. Porque la hinchada lo llevó al equipo para adelante y esta vez el equipo ligó. Las cuatro de la tarde de este lindo domingo sorprende al pueblo rojo con una sonrisa. Sonrisas que permiten, por fin la puta madre, terminar un fin de semana con algo de esperanza. Y con la obligación de creer que los milagros pueden producirse.

miércoles, 24 de abril de 2013

La peor de las versiones


Se fue el Tolo, ciclo concluido del peor modo. Deja un equipo, si podemos llamarlo de esa manera, destrozado mental y animicamente.
Le ofrecimos el puesto a Fossatti y Falcioni y no quisieron saber nada del asunto. Trossero se bajó solo, caliente porque no fue la primera opción de los dirigentes. Brindisi dijo que no. Monzón se ofreció de todas la maneras posibles, aún gratis. Su historias de adicciones permitieron que le bajaran el pulgar no desde la calle Mitre de Avellaneda sino de Viamonte en Capital. Pensaron en Rambert, y don Julio avisó que ya le había conseguido laburo en Aldosivi de Mar del Plata. Y gracias a la "ayuda" del padrino, Brindisi reconsideró tres horas después de rechazar la oferta de dirigir a Independiente y mágicamente se calzó el buzo de Director Técnico de este barco a la deriva.

La semana viene movida en todo el mundo. El lunes en Boston, mientras se desarrollaba en en la ciudad la maratón de la ciudad, dos hermanos de origen chechenio ( que se descubrirían tres días después  dejan dos mochilas con explosivos puestos en ollas a presión provocando tres muertes. La ciudad la dan vuelta como una media, y el fantasma del terrorismo invade una de las ciudades más ricas de los Estados Unidos.
Desde el domingo el nuevo Presidente de Venezuela, Nicolas Maduro sigue perjurando que su extremadamente exigua victoria por algo más de un punto de diferencia sobre Capriles es el ejemplo más cabal de limpieza electoral. Aunque algunas fotos con el ejercito tirando urnas llenas de votos a la basura, pareciera querer desmentir sus afirmaciones.
No se que le habrá dicho el pajarito a Maduro esa noche, pero le debe haber dado alpiste a los loco.
Para mitad de semana, Brindisi va dejando pistas que se va a jugar con los jugadores más veteranos, los más experimentados según sus palabras. De esa manera saca del sarcófago a Battion, Zapata, Santana, Tuzzio,  reflotando a Hilario Navarro y al inefable Tecla Farías. Los hinchas escuchan y leen las noticias con asombro y dudan por la estupefacción o empezar a creer que Brindisi logró ver en esta camada de ex jugadores en actividad lo que los miles de hinchas rojos no han podido ver en las cancha sobre ellos en más de treinta fecha. Vamos a Rafaela con Brindisi como maquinista de un Tren Fantasma.
En la semana en que se producen los entierros de Margaret Thatcher en Londres, reflota el debate acerca de su importancia en mundo político internacional y que hubiera sido de ella sin que el borracho de Galtieri le hubiera regalado una guerra a su medida, en donde miles de pibes argentinos perdieron su vida. Lo que no duda es que se murió un gran hija de puta.
Aprietan a los jugadores a la salida de la concentración sin que nadie intervenga. Da la sensación que en la Argentina de hoy no existe  forma más tranquila de sentirse seguro que ser un delincuente.
Tras la convocatoria, básicamente hecha a través de la redes sociales y a la que se sumaron los partidos políticos de la oposición a último momento, se produce el jueves 18 movilizaciones en Capital Federal y en varias ciudades importantes del país. La defensa de la justicia se convierte en la principal consigna convocante, como producto del tratamiento por parte del oficialismo en las cámaras legislativa de lo que ellos denominaron "la democratización de la justicia", que en realidad es la forma de terminar de copar el último poder del estado en el que había alguno foco de resistencia a la topadora K. Una forma más que útil de asegurarse jueces adictos y evitar la cárcel a la que algunos de los actuales funcionarios deberían visitar una vez que la mieles del poder se derritan.
Con miles de personas en la calles, CFK desplegó una cataratas de anécdotas en el Twitter, sin una sola mención de lo que en ese mismo momento en el que ella o su asesor de marketing twitteaba pasaba en varios lugares del país. Una clara postal del país del no me acuerdo.
Llega el domingo, en Rafaela como en Buenos Aires, el día es espectacular. Un bello día para ver fútbol. El problema es que fútbol es lo que falta, en este torneo de picapiedras argentinos.
Apenas a cinco minutos de comenzar el partido, el arquero de la crema saca del arco y le deja una pelota en el pecho al Tecla Farías para que pueda transitar con ella los veinticinco metros solitariamente para convertir el gol. Pero no, el Tecla decide por enésima vez en este campeonato, errar un gol imposible. A menos de un minuto de ese horror de Farías, Federico Gonzalez (un ex-Independiente) manda la pelota adentro en un centro enviado desde la punta derecha del ataque de Rafaela, tirado de manera tan débil que la pelota pico en el área antes que Gonzalez pateara solo y lo fusilara a Navarro.
En un minuto de los primeros cinco, se produce todo lo que sella el partido. A los quince minutos Ferreyra le erra a la pelota nuevamente en el area chica, evitando que podamos gritar un gol y allí se termina todo. En Rafaela se lástima Elutchans (otro ex rojo) para que entre De Petris. De Petris! alguien que se fuera a Europa como promesa del fútbol mundial y al año de aguantarlo el Atlético Madrid y darse cuenta que lo que había comprado era un jugador con promesa de mediocridad, el generoso Independiente lo repatrió previo pago de una cifra escandalosa para que paseara su intrascendencia con nuestra camiseta. Terminó recalando en Rafaela y sobre los treinta y cinco minutos, después de hacer una bicicleta con caño incluido tira un tiro de emboquillada de treinta y cinco metros que solo de milagro no se le mete adentro a Hilario. No cabe duda, somos tal desastre que cualquier matungo se nos anima.
A los veinticinco minutos se va expulsado Mancuello y con el alguno de los pocos que todavía corren la cancha. Con casi cuarenta minutos de juego, Tuzzio quiere salir jugando y se hace un nudo con las dos piernas y antes de poder desatarlo Vega de Rafaela se pierden un gol imposible bajo nuestros tres palos. Uno de esos goles imposibles de errar, que obliga a tenerlo en cuenta para que pase a nuestras filas en el próximo campeonato, sea cual fuera la divisional que nos toque jugar.
El primer tiempo de Tuzzio, Battion, Santana, Zapata, Farías, Ferreyra y Montenegro es tan horrible, que hasta la propaganda del Futbol para Todos me resulta algo más coherente que esa comparsa a contramano que se ha puesto nuestra camiseta en este primer tiempo.
Lo bueno dura poco, y el segundo tiempo comienza. El horror no tiene fin y como si fuera imposible de jugarlo Independiente logra jugar su peor partido en todo el campeonato. En esta segundo tiempo la cara de Brindisi desde el banco, marca su duda existencial de porque carajo me metí en este kilombo. No tuvimos ningún ataque peligroso, y no conectamos tres pases seguidos. Rafaela nos va perdonando la vida un vez tras otra, pero el segundo gol no solo que parecía posible, sino que era inevitable. El negro Vega, que había errado ese gol imposible en el primer tiempo, y un tiro en el travesaño de De Petris son la antesala de lo inevitable. Dos a cero y a cobrar. No dan ganas ni para putear, la ruta del Nacional B parece inevitable. Dejo sin sonido la tele y las imágenes de Rafaela tienen como sonido de fondo las puteadas de los hinchas en un programa partidario. La sombras de la noche avanzan sobre la ciudad y con su oscuridad comienzan a desaparecer las posibilidades de resurrección. El equipo sale de Rafaela con cinco o seis telegramas de jubilación para algunos que hasta hace un par de horas se denominaban jugadores profesionales.