lunes, 17 de junio de 2013

El fin de semana más largo de mundo II



Cantamos porque el grito no es bastante
Y no es bastante el llanto ni la bronca
Cantamos porque creemos en la gente
Y porque venceremos la derrota

(Mario Benedetti)

Este quince de junio de 2013, será amargamente imborrable para el pueblo rojo.
Llegamos al estadio, con más sensación de despedida que de esperanza. 
Teniendo el amor por los colores como estandarte de guerra, llegamos para festejar nuestra pertenencia. Una reafirmación de nuestra entidad con toda la fuerza en las gargantas que pueda aún quedarnos sabiendo que el final puede ser solo uno.
En el Libertadores de América, quedarán flotando estos cánticos y las bengalas.


El partido, se jugaba en tres lugares distintos. En los tres lo perdimos. Se perdió en La Paternal, se perdió en San Juan y aunque ganar en Avellaneda no hubiera revertido nuestro destino de Nacional B, se perdió también en casa.
Sin perjuicio de tanta tristeza, ganamos en hidalguía. Temple para bancarse la tarde más negra del rojo, bancándosela a puro grito en apoyo de los pibes que tuvieron que salir a poner la cara en la parada más difícil en la historia de nuestro. Cánticos para reafirmar que desde la cuna hasta el cajón nuestro corazón no cambiará de colores.
Con un dolor inimaginable y con lágrimas en todos los rincones del estadio, nunca la violencia se apoderó de nuestra tristeza.Eso nos tiene que poner orgullosos.
En toda la locura que envuelve al fútbol argentino, quizás en esta tarde nosotros protagonizamos el único acto de cordura.



Nos quedamos cantando, por las alegrías que forman parte de nuestro acervo. Porque tenenos que soportar que la bronca y la ira no nos ganen la partida.
El partido fue solo una anecdota que permita cumplir con las formas y determine con resultados lo que ya sabiamos que estaba pronto a suceder.
Lo sabíamos todos: hinchas, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. El equipo jugó como lo sintió, que nada que pudiera hacer podría cambiar el curso de la historia
En realidad, el equipo jugó como jugaron todos los equipos del rojo en los últimos tres años. 
Sin saber como llegaron a ponerse la gloriosa camiseta de. Independiente y desconociendo la gloria de esos colores.
Hoy, eso ya no quita ni agrega nada. El daño ya esta hecho. Como revertir este presente se vuelve obligación. El futuro es nuestro objetivo y también una manera de que el dolor no nos queme más de lo necesario.



La noche viene ganando espacio a paso firme en Avellaneda, allí quedan los últimos hinchas resistiendo la llegada de la Luna. Resistiendo llegar a sus casas y evitar quedar derrumbados sobre una silla tratando de buscar respuestas a un final que no tiene vuelta atrás.
Cuando decido emprender la vuelta a casa, también decido que este momento no se irá más de entre mis recuerdos. Me llevó la certeza de que descendimos, y también la confirmación de porque cantamos...

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