lunes, 11 de febrero de 2013

Pronóstico de tormentas


LA PREVIA


La semana se inicia con el inefable Julio Grondona declarando: “Se fue San Lorenzo, se fue Racing y le pusieron bombas a la casa de mi hija. Se fue River… Y si Independiente se tiene que ir a la ‘B’, que se vaya”. Muy duro. En una nota concedida al Diario Popular, el ‘pope’ de la Asociación del Fútbol Argentino dio luego un par de ‘tips’ que explican por qué tiene resquemores para con el “Rojo”: “Cuando noté que nadie en Independiente consideraba injusto aquel vacío que me hizo el club en un momento, para mí fue un click. Ahora no me interesa lo que pasa. Yo no pateo por los partidos ni nada, porque fueron injustos conmigo”. Las palabras caen en un momento muy delicado para la entidad de Avellaneda.También cargó contra los socios, ya que para él “son los culpables porque si analizaran la realidad no podrían haber votado a los que votaron”. Y más tarde, fue puntualmente contra una dirigencia anterior: “Comparada quiso ocultar sus cagadas haciéndole creer a la gente que yo perjudicaba a Independiente”. Por último, comentó sobre Javier Cantero: “Tiene el beneficio de no haber creado el problema, pero el gran perjuicio de tener la obligación de solucionarlo”.
Ya en el plano personal, Don Julio mostró su presente con la angustia después de haber perdido a Nelly, su mujer, quien falleció el año pasado: “Dicen que cuando se va uno, se va el otro. A mí hoy no me molestaría en lo más mínimo irme”. Y antes de concluir, repitió que se alejará de la AFA después de este mandato, que dura hasta 2015: “Voy a tener 84 años a esa altura y debería ser anormal pretender seguir con esa edad una tarea como ésta. Tengo ganas de irme sin haberme muerto”.
Ante tales declaraciones viene a mi cabeza una larga serie de recordatorios acerca de la madre, mejor dicho de la abuela de este emperador de fútbol argentino. Pasada ya la rotura del termómetro, es dable recordar de este procesista, alfonsinista, menemista y devenido en la actualidad en socio del kirchnerismo que el, es responsable del desastre en que se encuentra inmerso el fútbol vernáculo. Grondona hizo todos los negocios posibles con la pasión criolla, llevando al deporte mas popular a convertirse en esta cueva de mafiosos enriquecidos , delincuentes sponsoreados por los clubes, los gremios y los partidos políticos dejando a todos los clubes fundidos a la par de una A.F.A. multimillonaria.
Después de echarle la culpa de la situación de Independiente a los socios, considerarse injustamente olvidado por los hinchas del club; solo me cabe desearle una larga muy larga vida a este hampón que durante treinta y cinco años se ha dedicado a enriquecerse el, sus lacayos y varias de sus descendientes. Grondona, te cansaste te presentar facturas truchas de tu corralón de materiales para que los presidentes de Independiente te la pagarán sin chistar, por temor al que al otro domingo nos mandaras un arbitro que nos mandara al bombo. Al loco Ducatezeiller le concediste el pedido de sacar a Banfield de su cancha, en las últimas fechas del campeonato del 2002; que sirvió de poco porque lo perdimos. A cambio de eso, le pediste al entonces presidente de Independiente dado que a esa altura del campeonato  ya que nos habíamos salvado del descenso, el equipo fuera para atrás...porque ese campeonato lo tenía que ganar Boca porque ya lo tenías arreglado con Macri para ayudarlo en su lanzamiento político  O te olvidas la reunión en la YPF de Sarandí, donde Duca te mandó al carajo por pedirnos no intentar salir campeones?. Ahora te haces el abuelito bueno, trayendo a colación la muerte de tu esposa. Lo lamento por ella. Para vos te deseo doscientos años de vida, delincuente,  Que la que hiciste, te sirva para remedio.

Volviendo al fútbol, LLEGO EL DELANTERO, Juan Caicedo. Pero lamentablemente por demoras en los papeles el domingo no podrá jugar. Parecemos destinados a arreglarnos siempre con lo que se pueda. 
El miércoles presentó su renuncia la encargada de la seguridad, Florencia Arietto, en desacuerdo por la decisión del Presidente de levantarle el derecho de admisión a dos que estaban en la lista negra. Uno de ellos, vinculado al gremio de la construcción, parecería ser el que aprovechando su condición de plateista con derecho a estacionamiento hacía entrar las bengalas que nos costaron tantos dolores de cabeza, fundamentalmente en el partido del campeonato anterior contra Belgrano de Córdoba. Cantero justificó la medida manifestando que no quiere convertir la cancha en una iglesia. Espero que sea una actitud sincera, y no una negociación politica con el gobierno nacional para otorgar prebendas a sectores (gremios más precisamente) oficialistas que le otorguen ventajas sobre los sectores vinculados a Hugo Moyano en el club, como vemos la politica se juega en todas partes; menos en los lugares que están destinados a ello. Es bueno recordar que los barrabravas no son tipos que se caractericen por agradecer algunos favores, sino que por el contrario siente que todo le es debido.Que el peligro de descender no nos confunda, las barras bravas solo hacen daños a los clubes y tener buenas relaciones con ellas en modo alguno aseguran buenas campañas deportivas, lo que si te garantizan es tener un club manejado por hampones. Todo esto mientras Messi, Higuain y Aguero; fulminan a los suecos y te hacen olvidar que tenemos una defensa horrible.
En la semana en que el Rafa Nadal, volvía a las canchas en Viña del Mar, con ese sobrio atuendo conformado por vincha negra, remera violeta con borde narajnja, shorts verdes y zapatillas naranja; los soldados chilenos realizaban ejercicios en esa ciudad dándose aliento con cantos dedicados a bolivianos, paraguayos y argentinos y las variadas formas de como nos iban a pasar por las armas, previo realizarnos actos de sodomía varias. Gracias al Señor, nuestros heroicos soldados fueron filmados cantando salvajadas del mismo tenor pero en sentido inverso en la provincia de Mendoza; comprobando una vez más que la estupidez humana no tiene limites.
Carente del optimismo a rajatabla del Canciller Timerman, que afirmó en Londres que dentro de veinte años las Malvinas estarán bajo el control argentino; el Tolo Gallego se despachó con declaraciones que afirmaban que "yo se cuanto me tengo que ir y no hace flata que nadie me lo venga a decir, agregando que el día que mis jugadores no me respondan, será el día irme. 
En primer término creería que es altamente inconvenientes sus afirmaciones antes de jugar la primera fecha del campeonato y segundo le recuerdo al Tolo que en el campeonato anterior viendo jugar a esa banda descontrolada, uno podría llegar tranquilamente a la conclusión que estos jugadores no solamente no le respondieron sino que dieron toda la impresión de no haberse dado cuenta con que camiseta salían a la cancha y que se jugaban en esos partidos.
En una buena imitación de la Armada Argentina, a la que se le hunden los buques, se le rompen los barcos y les embargan las fragatas; Independiente sigue con la enfermería volviendo unos y rompiendose otros. Por eso este domingo, donde se anuncia lluvias, salimos en Avellaneda con estos once: Rodriguez, Contrera, Galeano,Tula y Morel Rodriguez; Santana Vargas y Ferreyra; Montenegro, Miranda y Farías. Si lo ingleses descubrieron en Leicester los restos de Ricardo III, porque no puede ser posible que el domingo volvamos a descubrir un equipo que juegue buen fútbol y además gane?
Aprovechando que el Secretario de Comercio Interior, le "sugirió" a los supermecados no publicar la lista de precios; sería oportuno abusar de su amabilidad y que la cortesía que lo caracteriza sugiera a los medios deportivos omitir la publicación de los promedios; para frenar a los destituyentes digo.
El sábado a la tarde llegan los papeles de Caicedo, con lo cual el jugador que esperamos tenga el ADN del querido Palomo Usuriaga y no el Marcos Perez, se suma al banco de suplentes. 

DOMINGO 10: SE VA LA PRIMERA
                                                                        
Hay una lágrima en el fondo del río
de los desesperados 
Adán y Eva no se adaptan al frío
llueve sobre mojado
("Llueve sobre mojado" Sabina-Paez)

En un domingo pesado y caluroso, iniciamos nuestro camino para Avellaneda. Salimos con el tiempo justo, esperando que Macri no haya cortado más calles para los corsos pedorros con los que nos queremos convencer que el samba nos corre por la venas, nuestra tradición murguera es fuente inspiradora de nuestro ser nacional y tratar de darle la razón a Charly acerca de que "la alegría no solo es brasilera" (maestro, discúlpeme pero se equivocó para el carajo).
Mientras esperamos el 129, pasa un flaco en moto y divisando que Axel lleva puesta nuestra gloriosa camiseta se despacha un "Amargos, se van para la B". La calentura adolescente, aunque mesurada, no puede evitar pegarle un grito a toda garganta que marca con postura la característica del motociclista y "Cobarde" le brota de los labios. A la manera del hindú de Capussoto, me enyogiso y con voz paternal le digo "No le des bola, si empezamos a responder ahora, vamos a estar cinco meses cagándonos a trompada antes de llegar a la cancha". Creo que cumplí con mi deber de padre, y adopte la postura de un tipo civilizado.
La verdad de la milanesa indica que, lo hubiera corrido y le habría metido las clavijas de los frenos de la moto en el orto, pero eso no es políticamente correcto.
LLegamos a la cancha, con pronóstico de lluvia para la noche. Con Axel analizábamos la posibilidad de que la lluvia nos alcance antes de llegar a casa pero lo comentamos como si esa posibilidad no tuviera chances de suceder.
Newells, desde la llegada del Tata Martino a la dirección técnica, no solamente fue subcampeón del campeonato anterior sino que formó un equipo de buen pie, sólido tactica y defensivamente. Logró la vuelta de un par de sus históricos (todavia en condiciones de jugar y con un plus extra en el mediocre fútbol local como Heinze y Maxi Rodriguez) e hizo de la circulación de la pelota y defenderse con la pelota en los pies dos banderas irrenunciables. Reflotó la generación de pibes de las inferiores (marca registrada de los leprosos) y logró en seis meses salir de una situación peor de la que estábamos nosotros para la misma fecha. Pequeñas diferencias que le dicen.
A pesar de todo esto, arranca el partido y generamos dos situaciones netas de gol. Y para no romper las tradiciones, las desperdiciamos.
Después de los primeros quince, la pelota fue de ellos y nosotros solo apostábamos al pelotazo y el contraataque (no por decisión táctica, sino por imposición del rival). Avisaron con una oportunidad tirada a la bandeja y en el segundo ataque, con una pelota al vacío y con toda nuestra defensa en linea un defensor corrió hasta el fondo y le tiro un centro bombeado al asesino de Scoco (al que Tula no lo pudo ni descolocar) y con un cabezazo tranqui, a cobrar a putear y a sufrir.
A medida que el cielo se oscurecía rápidamente  las luces del estadio se iban encendiendo, rondaba la sensación deportiva que se nos venía la noche.
Cinco minutos más tarde tiro libre a nuestro favor desde la izquierda del ataque, cabezazo de Tula y un empate que nos fundió con un Axel, en un abrazo desenfrenado ( si nuestros abrazos dependieran de los goles de Independiente, hubiéramos tenido la misma relación que Barreda con las hijas).



Como para los pronósticos andamos igual que el Servicio Metereológico Nacional (con la diferencia que a ellos le pagan para equivocarse), la lluvia no esperó nuestro regreso a casa sino que por el contrario empezó a caer cinco minutos antes del terminar el primer tiempo y para cuando los últimos cuarenta y cinco minutos arrancaban nos preguntamos entre todos los de la tribuna si alguno tenía el celular de Noé.
Los primeros veinticinco minutos, con el entorno dramático que otorga un diluvio en pleno partido, el partido era de idea y vuelta pero con escasas llegadas a los arcos. De todas maneras la lepra con un par de ligeritos, da muestra de tener mejores ideas cuando tenían las pelotas en los pies, y en cada gambeta dejaba a dos de los nuestros pagando.
A los dieciocho minutos, se lastima Tuzzio después de un corte al piso en nuestra área que evitó el segundo de Newells. Tuzzio que había entrado sobre el final del primer tiempo por lesión del pibe Contrera. En quince minutos, dos defensores afuera.
El Tolo se la juega y por Tuzzio, lo hace entrar a Caicedo. El negro, en la primera que tiene, producto de una cortada del Rolfi queda mano a mano con el arquero; y la tira afuera. Buen pronóstico.
Cinco minutos más tarde, el grone se va solo entra al área y Heinze lo engancha..PENAL!. Ahora sí la puta madre, los árbitros, Dios y San Expedito se acordaron de nosotros! Lo damos vuelta y empezamos el campeonato con el pecho inflado.
Lo vemos acomodar la pelota al Tecla y nos preguntamos porque no el Rolfi, las encuestas silenciosas marcaban una empate técnico entre que aquellos que pensaban en el penal de Farías ante Boca en el último minuto y los que interiormente sospechaban que en  esta película ganaban los malos.
Desde que lugar de su corteza cerebral se originó la decisión del Tecla para decidir patear a colocar al ángulo y arriba un penal que podía ser el comienzo del cambio de una historia que viene con más partes de derrotas que los que llegaban a Washington desde Hanoi a comienzos de los setenta?
Como se puede tomar esa decisión en una cancha que era un gran palo enjabonado? Porque ese tiro con una pelota que picaba como si fuera una Pulpo rellena de canguros?.
Cuando la pelota iba camino a la tribuna, un rayo nos cayó en el corazón y nuestras esperanzas.


Y como las desgracias vienen de a puñados, cuatro minutos después (solamente cuatro) Maxi Rodriguez se la baja de pecho a Scoco y el delantero haciendo la lógica saca un zapatazo de rastrón desde fuera del área y el Ruso Rodriguez la fue a buscar adentro.
Tres minutos más tarde, una serie de rebotes en el área chica, cuando ya la pelota miraba la linea para pasarla el Ruso tarda una eternidad para levantarse después del último rebote y Perez la manda adentro, para que una tricota nos abrigue ante el diluvio veraniego.
En ochos minutos, cuatrocientos ochenta segundos, pasamos del fervor a la desilusión más profunda.


Pudieron ser cuatro, pero ya a esta altura lo que no sonaba posible era que descontáramos  Fueron quince larguísimos minutos para obtener respuestas acerca de porque los partidos que merecemos ganar los perdemos, los que merecemos empatar los perdemos y en los que merecemos perder el fútbol se vuelve el más lógico de los deportes.
En el mismo día, en Viña del Mar Horacio Zeballos (73º del ranking de la ATP), le gana una final de ATP en POLVO DE LADRILLO al enorme Rafa Nadal,dano el sartenazo más grande en muchos años en el tenis argentino; nosotros no podemos embocar un puto penal.
Motivados en los miles de milagros  solicitados por los hinchas del rojo y ante la nula repuesta a nuestros ruegos, hemos logrado la renuncia del Papa (puede ser que el que llegue se apiade de nosotros). Bien se sabe que ante cualquier kilombo el que salta es el segundo, nunca el jefe.
En el final del partido nos quedamos tratando de encontrar la cuadratura del círculo con tres hinchas vecinos de lugar, a la espera de que se habrán las puertas del estadio al resguardo de un techo salvador que nos evite por lo menos la lluvia que se pueda evitar.
Una vez abiertas las puertas, nos entregamos al diluvio sin ganas de correr para evitar ni siguiera un segundo de agua. Las ojotas de Axel, nos iba mostrando cuantas veredas están destrozadas por Avellaneda.
Pasamos por la casa donde me crié y en donde hoy vive mi comadre hoy; que nos invita a pasar para secarnos pero nos negamos porque queremos volver rápido a casa y porque diluvia con carácter eterno. Se apiada de nosotros y nos presta un paragüas, gracias a Dios de color rojo, y apuramos la marcha en busca del bondi que nos lleve hasta Congreso. En este día aciago, y como todo no es negativo en la vida, los colectiveros de la 37 y el 5 se apiadaron de nosotros y viéndonos correr para alcanzarlos fuera de la parada se detuvieron para que subiéramos.
Cuando terminamos el viaje, la lluvia era historia que parecía haber sido preparada para nosptros. Con los pantalones, remeras y zapatillas hechos sopa, caminamos por un barrio que apenas muestra  vestigios de humedad en las veredas, como si fuéramos viajeros venidos de otro planeta. En realidad, con otros con los que compartimos colectivos y varios que fuimos viendo a través de la Avenida Rivadavia; pertenecemos a otra planeta... el planeta rojo y cuyos pobladores han decidido alimentarse con un menú fijo: sueños y esperanzas.
Nos los debemos porque somos grandes y como escribiría Shakespeare en alguna oportunidad "No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande".
En casa nos espera una ducha caliente y la pizza casera de Ale, estos nos ayuda a que el sabor amargo que tenemos en la garganta y en el cuore se mitigue aunque sea por lo menos por un rato.


No hay comentarios:

Publicar un comentario